julio 17, 2012

La campaña de oración por Cuba y los Pactos de las Naciones Unidas.

NUESTRAS CAMPAÑAS Y LOS PACTOS.
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré (Salmo 27.4a)
En el año 2008 la Junta de Misiones de la Convención Bautista de Cuba Occidental convocó a la primera Campaña de Cincuenta Días de Oración por Cuba. Fue una intensa jornada de oración que involucró a creyentes dentro y fuera de la isla. Ese mismo año 2008 también fue significativo por otra razón nacional: el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba firmó el 28 de febrero en la ciudad de Nueva York el Pacto de los Derechos Políticos y Civiles y el Pacto de los Derechos Económicos Sociales y Culturales de las Naciones Unidas.
Luego de aquel importante año nuestras iglesias han seguido orando por la nación y en este 2012 ya nuestra Campaña de Cincuenta Días de Oración por Cuba –siempre celebradas entre el día de Resurrección y el de Pentecostés- fue la número cinco. Pero la misión de los creyentes no es solo orar sino hacer también todo lo que esté en sus manos para que este mundo se ajuste a la voluntad divina; no en balde  el sabio Ignacio de Loyola dijo: Ora como si todo dependiera de Dios y obra como si todo dependiera de ti. Es en tal sentido que los mismos creyentes que tan intensamente hemos orado por nuestra nación deberíamos unirnos ahora, a una justa demanda ciudadana http://porotracuba.wordpress.com que pide a las máximas autoridades en Cuba que prosigan los pasos siguientes a aquel primero dado en el 2008, y ratifiquen así los Pactos firmados. Así nos parece puesto que en esos Pactos se recoge el espíritu de la dignidad con que Dios creó a todos los seres humanos, y el respeto a sus más elementales e innatos derechos como criaturas a imagen y semejanza de Dios, y es por una Cuba así por la que hemos orado, además de que por supuesto los cubanos puedan llegar a conocer a Jesucristo.
Si las máximas autoridades de Cuba ratifican los Pactos que firmaron en Nueva York en 2008 y dan en consecuencia todos los pasos que ello implicaría podremos dar gracias a Dios porque muchas de las peticiones que hemos elevado en nuestras campañas por Cuba habrán sido concedidas. Y es que, un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade (Gálatas 3.15).
    *Es Pastor de las iglesias bautistas en las comunidades de Taguayabón y de Rosalía, en Villa Clara. Profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Bautista Luis Manuel González Peña. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de la Habana y Máster en Teología por el Seminario Evangélico Los Pinos Nuevos y por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET, hoy Laurel University).Su mensaje profético es ejercido desde su blog personal www.cubanoconfesante.com y desde su cuenta twitter @maritovoz