julio 09, 2012

El Consejo de Iglesias de Cuba preocupado por el proceso democrático que se verifica en América Latina.

El pro oficialista Consejo de Iglesias de Cuba ante los acontecimientos ocurrido en Paraguay se muestran preocupados por la democracia en esa nación, por  los más vulnerables que sufren la falta de derechos y el desconocimiento de la voluntad del pueblo. Es decir que estos colaboracionistas del régimen castrocomunsita están preocupados por la democracia en otras latitudes en tanto que forman parte de los cortesanos y aprovechados  que le hacen  el juego y justifican  una dictadura de más de medio siglo en Cuba.
Si les interesa tanto la democracia y los derechos del pueblo, ¿por qué no miran a su alrededor?
Pero bueno aquí les dejo la información:
Un comunicado del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), hecho público en su reciente Junta Directiva del pasado fin de semana, condena el golpe de Estado en Paraguay con la destitución del presidente Lugo, y manifiesta que ese amañado proceso afecta no solo esa nación, sino, también, a todo el proceso democrático que se verifica en América Latina”.
Del la mano de vocero del progubernamental Consejo de Iglesias de Cuba, José Aurelio Paz sigue diciendo en su nota para ALC Noticias lo siguiente:
“Inspirados en el Espíritu Santo del Dios de Liberación, Paz y Vida, rechazamos, enérgicamente, el golpe de Estado contra el presidente constitucional de la República del Paraguay, Fernando Lugo, legítima y popularmente electo; lo que, además, es un golpe contra esa hermana nación, la democracia y el pueblo paraguayos; así como un retroceso de la democracia en América Latina”, expresa el documento.
“Esta condena se fundamenta en nuestro compromiso bíblico y pastoral con las personas más vulnerables, puesto que siempre son quienes sufren las consecuencias de actos  irresponsables e injustificables”, comenta el texto y agrega que la única justificación a tal acción es la toma del poder por las fuerzas oligárquicas del país, en la búsqueda de privilegios, “desconociendo la voluntad del pueblo paraguayo”.
Así mismo, en ese orden de cosas, se expresa la solidaridad con el presidente Lugo, con el pueblo, sus iglesias e instituciones cristianas, además de todos los movimientos y ciudadanos honestos que trataban de mantener allí un régimen plural y democrático.
“Repudiamos todo intento de dividir y socavar la unidad de esa hermana nación, la que, en el pasado, sufrió de gobiernos tiránicos; así como repudiamos este golpe al que se le quiere dar ropaje de legalidad, y que nada tiene que ver con la realidad paraguaya, sino que pretende atentar contra la unidad y las buenas relaciones entre los pueblos de América Latina.
“Apoyamos a los organismos regionales que se han pronunciado en contra del golpe y que han adoptado acciones contundentes a que regrese la paz y la normalidad al hermano pueblo paraguayo; y, sobre todo, se impida que, una vez más, una minoría imponga su voluntad clasista contra la voluntad democrática de un pueblo”, finaliza el texto y hace una exhortación: “Convocamos a todas nuestras iglesias a la oración en solidaridad con nuestro hermano pueblo paraguayo y su presidente Fernando Lugo”.