marzo 15, 2012

Sin vergüenza, una etapa del comunismo.

Por: Alain Toledano Valente.*
Cuando un hombre pierde la vergüenza, es capaz de soportar las bajezas mas vergonzosas y humillantes de la vida, puede caminar con la cabeza en alto y una sonrisa en su rostro por toda la calle con su mujer sabiendo que se acuesta con otro hombre, hablar de valores cuando su vida es una vergüenza, aconsejar sobre la familia cuando la suya muere de necesidad y hambre.
Esto es una realidad visible hoy en la Isla de Cuba, donde los políticos corruptos hablan de fortalecer los valores de las familias cuando en Cuba la mayoría de los hijos nos hemos criado sin uno de nuestros padres, todo, porque acá la traición matrimonial no es sancionada, el gobierno da como solución el divorcio si no te gusta más tu pareja, hoy quiere presumir de justo, después que condeno a prisión a los homosexuales, darle luz larga para que se vistan de mujeres y paseen por las calles cubanas exhibiendo sus cuerpos desnudos y su depravación como está sucediendo hoy día delante de todos nuestros ojos y de nuestros hijos, hablar de libertad religiosa en la mismísima cara de mal llamados ministros del evangelio cuando hasta hoy nuestros templos están siendo derribados, nuestros pastores acosados, llevados detenidos, presionados, nuestros discípulos expulsados de los centros de trabajos por ser cristianos y miembros de nuestras congregaciones, cuando las casas donde vivimos, sus propiedades han sido anuladas porque le ha dado sus reverendísimas ganas, como es ahora nuestro caso, solo por ser apóstoles de Cristo y traer al país y a sus habitantes un mensaje de esperanza y libertad.
La Biblia dice que en estos tiempos los hombres llamarían a lo bueno malo y a lo malo bueno, en otras palabras, los corruptos políticos y religiosos hipócritas el diablito les haría ver la verdad al-revés. Convocan a los cubanos para con un discursito de tres kilos hechizarlos para que como marionetas digan lo ordenado por el sistema comunista, que Cuba es la gran manzana. No se puede arreglar en tres días lo que por 51 años ha estado mal, una mentirita revolucionaria no convencerá al papa ni al mundo, ni mucho menos a los cubanos que vivimos en la Isla de la realidad salvaje que vivimos, así que, nada, los políticos y religiosos han perdido ya la vergüenza, mintiendo descaradamente ante Cuba y el Mundo.
*Líder evangélico radicado en la Ciudad de Santiago de Cuba, uno de los más prominentes líderes de las cerca de 20 redes del Movimiento Apostólico Internacional en Cuba.