diciembre 18, 2011

Procedimiento de las autoridades religiosas cubanas a pastores discordantes con la política gubernamental.


He leído con preocupación los artículos publicados en el internet por el pastor Mario Félix Leonart y su esposa donde expresan sus vivencias y angustias lógicas, sufrimientos  y el de su familia.
Aunque tengo algunos criterios diferentes a los de este pastor me solidarizo con él, con algunas aclaraciones necesarias.
Debo aclarar porque serví en el ministerio dentro de la Convención Bautista por más de 20 años, incluyendo mis estudios en el seminario. Y viví muchos momentos parecidos a los del Rev. Lleonart.
Es común ver como los representantes religiosos perdonan amorosamente a sus familiares y amigos cuando cometen pecados que los descalifican por las Escrituras para liderar algo. Pero el Gobierno “les prohíbe” cobijar a siervos de Dios que se aventuran a discrepar con su política de unidad. 
Foto a la derecha, Pastor Lleonart Barroso y su esposa Yoaxis Marcheco.
Pienso que el pastor Lleonart comete un error al pensar tan cándidamente de sus líderes convencionales, que lo representan ante las autoridades políticas, pues debe recordar su primera reunión en el Departamento Ministerial 19 Noviembre 2008, cuando fui defenestrado de esa institución.
En donde no tuvieron piedad alguna para conmigo y mi  familia -con dos niños menores, sin valorar en la situación precaria en que nos abandonaron -a pesar de nuestros años de servicio, trabajos realizados, testimonio e integridad moral.
No debemos subestimar  que cuando los dirigentes religiosos se ven “presionados” por el Estado levantan testigos y testimonios falsos para justificar un linchamiento - Recuerden el caso del Pastor Yordi Toranzo.
En mi caso se aprovecharon de los nuevos pastores, de los confundidos, de los atemorizados que aunque no estaban de acuerdo con aquel proceso, se sumaron, y de aquellos que no pudieron “debatir” por deudas de gratitud de tipo moral y económico.
En aquella reunión los “pastores” que actuaron como verdugos cambiaron  las causas reales de mi separación, pues no querían que apareciera como razón mi escrito: “Alerta al pueblo cristiano por la campaña 50 días de oración por Cuba” - publicado en el internet días antes- sino “incapacidad, mal testimonio o faltar a la ética”.
Foto a la izquierda, Pastor Yordi Toranzo.
A algunos disidentes les preocupó el hecho de que el pastor Lleonart se haya hecho eco y promotor de esta “campaña de oración” de la que yo protesté por difundir falsas enseñanzas y posturas cívicas contrarias a las Escrituras, siendo él testigo de aquel linchamiento por mi protesta cívica que me costó tan alto precio.
Sin embargo me satisfizo en alguna medida que mi censura sirvió, puesto que aquel “manual de oración”, sus fotografías "patrióticas" y logotipo con gigantesco número 50 - coincidente con el aniversario 50 de la Revolución - fueron retirados de la publicidad, y renovaron cada año un nuevo manual con énfasis más cristiano.
Por una parte el pastor Mario Félix  alaba y reconoce el apoyo de los líderes bautistas hacia su persona. Quienes  han resistido “fortísimas presiones contra mí”. Y agradece: “Gracias por no dejarme solo.”
Duda que la Convención Bautista de Cuba Occidental adopte una posición tan servil como la de la iglesia metodista en Cuba. Y  que para los líderes bautistas “él no ha caído en actitudes censurables”.
El Rev. Lleonart escribió acertadamente: “el tratamiento a este hombre" –Yordi Toranzo- "es evidencia a cuanto entreguismo pueden llegar las autoridades religiosas en Cuba, y cuan buenos resultados ha dado a la dictadura la nueva política tan sutil que trazó para la religión desde 1992 que es la que les está dando buenos frutos.”
¿Qué hace a los líderes bautistas diferentes de los demás gobernadores religiosos?  
Estos líderes-representantes de las distintas denominaciones, incluyendo la Bautista Occidental- deben su buen vivir a la incondicionalidad política al régimen.
Para estos el hno. Lleonart  inevitablemente es una persona y pastor "indigno" que les entorpece su tranquilidad.
Pienso que el pastor Lleonart  debe estar preparado para cualquier cosa, -así como todo pastor que asuma una posición cívica en la sociedad- pues él no escapará al padecimiento como los que integramos la creciente lista de pastores defenestrados.
Aunque sea  un pastor reconocido oficialmente, a la postre “Sus líderes convencionales”  le dividirán el consenso de su iglesia, levantándole un aparente "líder local" que respalde a la Convención. A este último le harán promesas de ayudas para borrar cualquier logro que Lleonart haya alcanzado en su servicio ministerial.
Y como lo nombraron profesor de un seminario en Villa Clara cuando lo separen del ministerio podrán lavarse las manos con decir que le dieron oportunidades, pero que "ya no es pastor porque no tiene iglesia".
Repudio que le amenacen con darle palos y otros actos de violencia que son descritos en sus artículos. Sus líderes bautistas deben protestar y defenderlo como hermanos ante las autoridades cubanas.
Lamentablemente, en ellos se cumple la censura del Señor cuando dice:
"El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama". Luc 11:23.
*Pastor de confesión Bautista. Graduado en el 1991.  Fue excluido como Pastor de la Convención Bautista de Cuba Occidental. Sus trabajos de opinión pueden leerse en el Blog Religión en Revolución. También colabora con Hablemos Press.