agosto 10, 2011

Un comentario teológico sobre el sometimiento a las autoridades a la luz de las Sagradas escrituras.

Por: Misionero Lucas IMM.*
En la Palabra de Dios no pocas veces encontramos, la ordenanza del apóstol Pablo o del mismo Señor Jesús de someterse, o como el mismo Jesús diría “Dad a Dios lo que es de Dios y a Cesar lo que es del Cesar”.
¿Pero hasta cuando esta ordenanza es cumplidle? ¿Debe el hijo de Dios ciegamente, cumplir todo lo que el gobernante ordene? Veamos a la luz de la Biblia y los acontecimientos que en ella están relatados.
Debemos saber que en el contexto en que fueron dadas estas palabras el pueblo de Dios estaba bajo el dominio del Imperio Romano explotado por un dictador que daba leyes injustas e inhumanas; pero Jesús en ningún momento habló de obediencia ciega a estos hombres, Él solamente respondió la pregunta sobre el tributo ya que le realizaron una pregunta capciosa sobre cosas materiales y afanes de este mundo. Lo mismo pasa con Pablo cuando indica que debemos someternos ya que somos libres en Jesús; lo mismo pasaba, pero ahora bajo el dominio de Nerón, uno de los dictadores más sanguinarios, el Apóstol en el contexto le hablaba a los hijos de Dios buscando un balance ya que muchos que eran esclavos querían sublevarse contra sus amos y el da una excelente formula: cumplidle; existen leyes normales, si cumplidles por todos los ciudadanos y los hombres. Leyes justas, que están tono con la palabra de Dios, como es el caso de la penalización del robo, el perjurio, el asesinato, y las leyes que regulan el tránsito entre otras.
Pero ¿por qué algunas Iglesias utilizan estos textos y se alían a los gobiernos explotadores?
Esto es fácil de entender, para simpatizar con ellos. Apoyan todo tipo de barrabasadas en nombre de Dios, escogen agradar al Cesar bajo una falsa interpretación de estos textos, incitan a la Iglesia a amar a gobiernos duros, dictatoriales que exprimen al pueblo y que obstaculizan el buen desarrollo de la Iglesia, Somos peregrinos y extranjeros, nuestro gobierno y Rey están en el cielo.
El cumplimiento de las leyes, es Bíblico y hay que cumplirlas, siempre y cuando estas no sean leyes injustas e inmorales, como es el caso del genocidio, el terror, el asesinato, la mentira, la politiquería y prohibiciones que no son más que leyes injustas. A decir de Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez ( foto arriba a la derecha)  quien ha hecho una excelente definición del tema les dejo una de sus citas y creo fielmente que acá es cuando termina la ordenanza:
Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: "No matar". Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Claro que ante una ley inmoral e injusta ha de prevalecer la ley de Dios”.
Hoy en Cuba vemos a muchos de los Pastores y Misioneros que expresan su descontento por el trato del Gobierno a las Iglesias que son llamados “políticos” o “reaccionarios” o peor aún: “contrarrevolucionario”; esto no debe ser así, hoy sufren familias enteras por esta desastrosa determinación de exclusión como es el caso del Rev. Yordi A Toranzo, Rev. Homero Carbonell, Rev. Mario Barroso, el Pastor de la Iglesia la Biblia Abierta de la Ciudad de la Habana y muchos otros pastores que han decidido no callar ante muchas situaciones que ha afectado la Iglesia local. Creo firmemente y cito: “El gobierno no debe tomar al sacerdote que se pronuncia por la justicia social como un político o elemento subversivo, cuando éste está cumpliendo su misión en la política de bien común” Romero
Es un deber de la Iglesia velar por la justicia social, velar por el bien común del pueblo de Dios trabajar en interés de la integración de la Patria, sabiendo que no hay gobierno perfecto, ni que ningún sistema o gobierno resolverá los problemas de un mundo decadente. Debemos ser claros al decir que no se trata de política pero corresponde a la Iglesia realizar planteamientos y pronunciamientos imparciales, trabajar en la unidad del Pueblo de Dios sea de la afiliación política que sea, aunque esto no gusta a los gobernantes de este país y enseguida desatan su ira sobre algunos. No nos corresponde la política pero tenemos que definir en qué momento actuar y creo que este es uno de los más importantes "La Iglesia no debe meterse en política, pero cuando la política toca el altar de la Iglesia. ¡A la Iglesia le toca defender su altar!"
Creo que es una de las mejores definiciones que he escuchado de cuando corresponde a la iglesia actuar.
Espero que este breve comentario les sirva de reflexión.
Misionero Lucas IMM
*Laico evangélico, colabora para el Blog Religión en Revolución desde Cuba.
Las citas fueron tomadas de opiniones del mártir, Oscar Arnulfo Romero, quien murió defendiendo a su pueblo desde el altar de la Iglesia.