junio 17, 2011

Las palabras de la Jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos de Cuba no son fieles a la verdad.

Un informe emitido el 29 de Abril del 2011 por la Jefa de la Oficina de asuntos Religiosos de Cuba, Licenciada Caridad Diego Bello ( foto abajo a la derecha) , titulado “La fe religiosa no determina una opción política”, fue publicado en el Internet. Este artículo atrajo mi atención pues sus argumentos, en mi opinión son debatibles y descansan sobre una base de arenas movedizas.
El panorama religioso cubano es variado y la geografía política beneficia con mejores oportunidades a aquellas instituciones religiosas y fraternales que adulan y sirven al gobierno como a Dios mismo.
La iglesia actual que milita no es la misma que lo hizo en la época de los 60, 80, 90, ella ha sufrido una metamorfosis de identidad en el transcurso de los últimos 50 años. La actitud que asume el pueblo y autoridades ante cualquier religioso no es la misma que en épocas pasadas.
Ya no se considera (por todos) a los religiosos como contrarrevolucionarios, epíteto muy común en décadas pasadas. Hoy cualquier persona, artista y hasta cuadro del Partido manifiesta una creencia religiosa sin sufrir mayores dificultades.
Dentro de su análisis la Licenciada Diego expresó:
1--“Todas las creencias y religiones gozan de igual respeto y consideración y a ninguna se le reconoce preeminencia sobre las otras. Esta igualdad fue alcanzada sólo después de la Revolución.”
El argumento anterior contradice otro suyo, publicado en el periódico Granma del 2 de Abril, 2010, que reconoce al Consejo de Iglesias de Cuba (CIC)  como una entidad distinta o excelente, de las otras asociaciones por su proyección política a favor del régimen imperante en la Isla:
Exponente por excelencia -El CIC- que enfrenta desde sus doctrinas y liturgias cualquier tipo de organización religiosa (que se pronuncie diferente) que desee establecerse en el país.” Palabras de la Jefa de Asuntos Religiosos Caridad Diego Bello, y el Reverendo Raúl Suárez en el mismo acto referido expresó del CIC que “no solo habían abrazado la revolución, también, como pueblo, optaron por el socialismo y en este esfuerzo de unidad, se fueron creando paso a paso, sin volar etapas, encuentros de verdadera cubanía y patriotismo.”.
Por años ha trabajado mucho el gobierno para que todos los sectores sociales le expresen lealtad unánime a su ideología. Para esto ha servido el CIC. ( Foto abojo a la izquierda, el dictador menor, Raul Castro recibe del Consejo de Iglesias de Cuba una placa de reconocimiento).
¿Qué religioso en Cuba no sabe que el CIC goza de poderes superiores o preeminentes a las demás instituciones? ¿No es el CIC quien controla los envíos de literatura del exterior para asignarlo a las diferentes denominaciones religiosas? ¿No ha sido el CIC la que por años ha gozado de privilegios aduanales referida a religiosos (pertenecientes al Consejo o no) que hayan portado un documento acreditativo que les permitan la entrada de grandes equipajes con un mínimo costo? ¿No son los pastores pertenecientes al Consejo los que siempre salen en la Televisión dando opiniones y en cultos conmemorativos, asumiendo un papel representativo sobre las demás Asociaciones? Sin dudas estas cosas marcan una gran diferencia al resto de las instituciones religiosas, las que poco a poco se les parecen más.
2--“No somos una secta confesional, sino revolucionarios de vanguardia y cuando un revolucionario de vanguardia ingresa a la organización política, en su condición de trabajador, campesino, estudiante, combatiente, profesional de cualquier sector, adquiere derechos y deberes con la política y la sociedad
No pienso que el gobierno sea una secta confesional, pero muchas veces ha actuado como tal. Las características de las sectas destructivas me tientan a pensar de esta manera:
-“Organización autoritaria y piramidal: no existe la democracia en ninguno de los escalones ni se permite la crítica y se inculca el destierro del pensamiento crítico /…/ Existencia de un líder, o grupo de líderes, cuya decisión es la única que cuenta. El que el líder controla todos los movimientos de los miembros, así como su dinero y no se somete a las mismas reglas que los seguidores/…/ Aislamiento de los adeptos del mundo en general y de las relaciones familiares en particular/ Se controla toda la información que les llega/Se instala un discurso demonizador del “mundo”, a la vez que se insta a los adeptos a depositar una confianza ilimitada en la secta, especialmente en los dirigentes de segundo nivel.”
Esta información obtenida de la Wikipedia y otros estudios refiere que las sectas destructivas no sólo se suscriben a grupos religiosos, sino también ideológicos y políticos.
Una secta es, según la definición sociológica/…/cualquier organización que propicie esto /…/ comportamientos grupales que dañan a la sociedad, que violen los derechos humanos y que destruyen a la persona que es captado por una organización - independientemente de su ideología, antigüedad, popularidad o número de miembros/…/ Esta definición tiene la ventaja de que no se circunscribe al ámbito religioso, pues abarca incluso a subgrupos políticos, psicoterapéuticos, pseudos científicos, culturales, etc.”
A la derecha, Acto de repudio a la activista Sara Marta Fonseca, de confesion bautista.
Los actos de repudio a familias por no pensar políticamente igual al del Sistema y desear emigrar del país – años 1980 Mariel-, el repetido discurso de que las calles son solo para los revolucionarios, así como los estudios universitarios,-palabras repetidas por los líderes del gobierno-,más recientemente las agresiones verbales y físicas a las Damas de Blanco en sus marchas pacíficas, los puestos laborales con mejor remuneración por ser ciudadanos confiables, o sea, revolucionarios, son algunas de las cosas más parecidas a una conducta intransigente de carácter sectario, entre otras.
3--Afirmar que en Cuba existe separación de Iglesia Estado es negar la labor desempeñada por el CIC con la Oficina de Asuntos Religiosos, quienes manifiestan uniformidad de ideología, proyectos y propósitos, que acorta definitivamente esta supuesta separación.
”… ser creyente no es un militante de segunda categoría, no es distinto al que no profesa ninguna creencia religiosa. Es militante como el que más…/Todavía hay muchas personas revolucionarias que mantienen el criterio de que no es políticamente confiable quien profese una creencia religiosa; lo que no es fiel a la verdad. Hoy los creyentes, como parte del pueblo que son, participan activamente en las más disímiles actividades organizadas por los CDR, la FMC,-organizaciones políticas de masas,- el Poder Popular y otras organizaciones sociales…”
El todavía y el hoy antes subrayados evidencian cuanto ha cambiado la Iglesia en Cuba- incluyendo aquellas denominaciones no miembros del Consejo. Muchos miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC)  militan en las filas “como creyentes” sin divorciarse de su ideología comunista – sin Dios- y operan dentro de las instituciones para “mantener siempre y donde quiera que se encuentre, una actitud contraria a cualquier violación de la legalidad, a la comisión de acciones delictivas o políticamente opuestas a sus principios, incluyendo el intento de manipular con ese objetivo.”
El punto mayor de discusión radica en que como cristianos estamos comprometidos con Dios y SU Palabra, con Jesucristo quien es nuestro Señor al cual debemos “amar en primer lugar y sobre todas las cosas”. En Cuba el Gobierno reclama igual devoción a sus subordinados de un modo religioso.
Coincido con aquellos revolucionarios de generaciones pasadas “que mantienen el criterio de que no es políticamente confiable quien profese una creencia religiosa;” puesto que los religiosos verdaderos sí entrañan ideologías contrarias y propósitos distintos.
En un país pluripartidista, donde se respete el libre derecho de asociación no existe este problema puesto que toda persona opta por el partido político que desee y religión sin que uno absorba al otro.
4--El informe afirma que “El Estado no subvenciona ninguna institución religiosa, ni interviene en su funcionamiento interno y todas desarrollan, con total independencia y autonomía en relación con este,”
La realidad es que las libertades religiosas están condicionadas a un formato impuesto por las autoridades políticas -No pueden formular ninguna expresión cívica que sea contraria a las autoridades políticas-. Cualquier comunidad religiosa sólo podrá expresarse públicamente si se comprende dentro de ese marco. La historia ha demostrado que el gobierno sí interviene en el funcionamiento interno de las ONG.
Nuestra política tiene como objeto establecer y ampliar relaciones de mutuo respeto entre el Estado cubano y el medio religioso, entre creyentes o no, impedir las acciones contrarrevolucionarias y descaracterizar a los elementos que promueven no solo estas, sino también las de orden delictivo común y enfrentar los intentos y acciones del enemigo dirigidos a implementar los propósitos subversivos del plan Bush…”
Habla por sí solo el caso manifiesto del ex gran Maestro José Manuel Collera, el agente Gerardo de la Seguridad del Estado, quien trabajó por años dentro de la masonería cubana, ocupando un lugar cimero en la organización.
Foto a la izquierda. Una reunion del CIMPEC en La Habana.
Otro caso es el de la CIMPEC (Confraternidad Interdenominacional de Ministros y Pastores Evangélicos de Cuba.) organización fundada en 1962 y reconocida por el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio de Justicia de Cuba. Fue única en su tipo ya que agrupa a pastores y ministros del país de las diferentes confesiones evangélicas.
Su programa ha sido encaminado a promover la superación bíblica-teológica. Talleres y capacitación en diferentes materias como comunicación, liderazgo u otros. También ayuda a la jubilación de pastores cuyas iglesias no tengan esas facilidades, y otras como repartir literatura, etc.
Pero en una carta circulada, fechada el 5 septiembre, 2008, redactada por la dirección nacional y su presidente electo el Licenciado Roberto Rodríguez, entonces pastor perteneciente a la obra de los Pinos Nuevos, con sede en Sagua la Grande, provincia Villa Clara, expone una serie de arbitrariedades del Ministerio de Justicia y los directivos del Consejo de Iglesias de Cuba. En la misiva expresa entre otras declaraciones:
Por todas las arbitrariedades e irregularidades ya expresadas y sobre todo, por la propia supervivencia de la CIMPEC como institución independiente, la CIMPEC decidió retirar su membresía del Consejo de Iglesias, ya que esta es opcional y voluntaria./…./Una CIMPEC subordinada (o absorbida) de algún modo, a otras instituciones, ya no sería la CIMPEC ni podría realizar su cometido con eficacia, porque la CIMPEC debe seguir siendo de todos, y para todos.”
La carta agrega que el Registro Nacional de Asociaciones, R. N. A., le negaba a la CIMPEC reunirse en Asamblea y realizar elecciones. Hace referencia a documento escrito del R.N.A 15-10-06.
También la nota manifiesta que-- hubo “una reunión con directivos de la CIMPEC el 30 de mayo 2008 en el Ministerio de Justicia con el Registro Nacional de Asociaciones y la OAR, fue invitado también el presidente del CIC, quien mostró hostilidad, tratando de forma irrespetuosa al hermano Roberto presidente de la CIMPEC /…/ Que durante la reunión, el presidente del Consejo de Iglesias de Cuba - CIC- estuvo tratando de probar que el CIC tiene “derechos” sobre la CIMPEC”.
Por otra parte el Registro Nacional de Asociaciones –RNA- se negó a legitimar a los nuevos directivos interinos nombrados por la dirección nacional de la CIMPEC aunque ésta tenía respaldo reglamentario. En ese entonces yo era interinamente el Vice -Directivo Nacional de la CIMPEC. Circular febrero 1, 2007.
A la CIMPEC, que antes de esta crisis funcionaba “independiente” de cualquier manejo político y que cobraba fuerza, hoy la han convertido en un subordinado del C.I.C, puesto que está en sus manos.
En Cuba no existen opciones políticas, los grupos y movimientos opositores SON CONSIDERADOS ILEGALES, debido a esto reciben calificativos degradantes: "mercenarios, contrarrevolucionarios y hasta delincuentes".
Para las autoridades cubanas no existe ninguna persona que sostenga criterios políticos contrarios que sea decente, honesta, o de cualidades morales estimables que le permita sentarse a la mesa de negociaciones para tratar problemáticas de nuestro propio país.
Por último el Gobierno no puede atribuirse el poder de determinar quiénes son los verdaderos creyentes, - “Los que no actúen así, niegan no solo a su pueblo, sino a su fe”- lo que es justo o injusto, lo bueno o malo, ni mucho menos determinar la teología que deben asumir las iglesias en Cuba, instituciones religiosas, que por demás le anteceden en existencia por más de una centuria.
*Pastor de confesión Bautista. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y, Cárdenas (MTZ). Licenciado en Estudios Bíblicos por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos (FLET).Ha cursado estudios de: Teología Pastoral, Actualización Bíblico-Pastoral, Talleres de Teología Pastoral. Superación Profesoral y de Iglesia y Crecimiento, este último auspiciado por la Alianza Bautista Mundial. Reside en Ciudad de la Habana, Cuba. Colabora para la agencia de prensa independiente, Hablemos Press.