junio 01, 2011

Celebración en Baracoa de la Asamblea de la Convención Bautista de Cuba Oriental.

La primera villa fundada en Cuba, Baracoa, guarda en sus techos y columnas casi cinco siglos de historias y tradiciones. Justo hasta aquí, han llegado cientos de cristianos pertenecientes a la Convención Bautista de Cuba Oriental, quienes desde el 9 hasta el 12 de marzo celebran su Asamblea número 100.
El martes en la noche, se... efectuó la última reunión de la Junta Directiva saliente en el Templo de la Segunda Iglesia Bautista de la ciudad, el miércoles en la mañana fueron los pastores quienes se reunieron allí.

El gozo de encontrarse y compartir las experiencias vividas en el período entre Asamblea y Asamblea hace que estos momentos se conviertan en un tiempo inolvidable. Gran parte de las sesiones deliberativas lo ocupan la presentación de informes, promociones del trabajo de ministerios y comisiones, así como la toma de acuerdos que viabilizan el trabajo convencional.
Para poder garantizar el hospedaje se habilitaron cinco campamentos en iglesias aledañas, pero también muchas familias de la ciudad abrieron sus puertas dando muestras de hospitalidad y amor al prójimo.
Hermanos de otras asociaciones de iglesias de dentro y fuera del país participan como delgados fraternales en esta magna cita de los bautistas orientales, entre ellos figuran el Rev. Joe Bruce y su esposa Ivonne, Rev. Roy Cooper y su esposa Dirce, el hermano Dr. Peter Blackavy de la Convención Bautista Canadiense, de la Junta de misiones mundiales de Brasil, los hermanos Joan Marcos y Antonio Galvao, entre otros.
En la mañana del viernes 11 toda la asamblea se sintió conmocionada y elevó un clamor unánime al Señor tras conocer que un seísmo de gran intensidad ocurrido en Japón acarreó la muerte de miles de personas.
Una nueva Junta Directiva fue seleccionada a través de un proceso eleccionario que incluyó la presentación y aprobación de candidatos y luego elecciones mediante el voto secreto, quedando como nuevo presidente el Rev. Joel Luis Dupont.
De múltiples maneras Dios ha estado hablando a su pueblo durante esta 100 Asamblea. Ahora queda en los delegados asistentes, la responsabilidad de ser voceros del mensaje recibido en sus respectivas iglesias y comunidades, dando muestras de unidad en el servicio a nuestro Dios.