abril 09, 2011

Permiten un Seminario y una Iglesia Adventista en Cuba, dice la sicaría para asuntos religiosos del régimen, que es un ejemplo patente de libertad religiosa en la Isla.

Hace dos años ( 2008)  la dictadura permitió el desarrollo de un Seminario Adventista en La Habana, de esta forma devolvían el derecho a tener un Seminario a esta denominación después que fue cerrado y confiscado el Colegio de las Antillas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Cuba en el año de 1967. Ahora dos años después permiten que este Seminario tenga su iglesia lo que constituye un logro para una denominación que fue severamente reprimida en su tiempo por la satrapía comunista. Dice la Sacaría mayor, Caridad Diego que esto es “ un ejemplo patente" de las crecientes libertades religiosas en el país”. Ahora resulta que la Iglesia Adventista, según Caridad Diego, han sido una bendición para las comunidades en Cuba. ¿Por qué no devuelven las instalaciones del Colegio de las Antillas? Aquí les dejo la información:
La semana pasada, Maranatha Volunteers International dedicó la primera iglesia en el Campus del Seminario Adventista de Cuba en La Habana, en una ceremonia que puso fin a un largo proceso de obtención de los permisos de construcción y de recolección de fondos.
Don Noble, presidente de Maranatha (izquierda), con Kyle Fiess, vicepresidente de Promoción y Proyectos de Maranatha, el mes pasado, en la dedicación de la primera iglesia en el campus del Seminario Adventista de Cuba. [fotografías: Tom Lloyd]
La organización sin fines de lucro, un ministerio de apoyo de la Iglesia Adventista, construyó el seminario allí hace diez años. Maranatha colocó la piedra fundamental del nuevo templo hace tres años.
El Seminario de La Habana, que ha graduado a la mayoría de los pastores que trabajan en las 294 iglesias del país, trabaja activamente por la comunidad circundante, dijeron los directivos del seminario. Los estudiantes han visitado cada casa de sus vecindarios, y han dado estudios bíblicos e invitado a la gente a que asista al nuevo templo.
"Un templo adventista en Cuba puede tener un tremendo impacto", dijo Don Noble, presidente de Maranatha, en la dedicación del 26 de marzo. "La vida a menudo presenta grandes desafíos para la gente, que recibe esperanza e inspiración al ver que la iglesia se preocupa por ellos y les ha provisto de un lugar de adoración donde pueden testificar a sus vecinos y amigos".
Caridad Diego, ministra de religión de Cuba, dijo a los presentes que el nuevo templo es "un ejemplo patente" de las crecientes libertades religiosas en el país.
"La presencia de la Iglesia Adventista ha sido una bendición para nuestras comunidades", dijo Diego. "Este edificio y este seminario son una contribución para la sociedad".
Durante los días de semana, los estudiantes usarán el lugar para estudiar y practicar homilética, y los miembros de la comunidad se reunirán para encuentros de grupos pequeños. La Iglesia Adventista de Cuba también usará el lugar para encuentros de entrenamiento y reuniones, dijeron los líderes. El edificio tiene una capacidad de 336 lugares.
"Gente de toda Interamérica estudió teología en Cuba", dijo Israel Leito, presidente de la Iglesia Adventista en Interamérica. "Muchos de nuestros ex líderes fueron educados allí. Ahora que tenemos la iglesia, este será otra vez un centro de estudios teológicos".
En 1994, había poco más de 13 000 adventistas en Cuba. En el presente, los adventistas ya suman más de 31 000 en el país.
"La vitalidad de la gente, el entusiasmo, la felicidad, es por cierto algo contagioso", dijo Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista mundial y orador destacado durante la dedicación. Wilson dijo que la obra de Maranatha ha sido "esencial" no solo en este caso, sino en muchos otros en diversos lugares de Cuba y del mundo.