mayo 19, 2010

Enconada polémica entre Andrés Oppenheimer, la Arquidiócesis de La Habana y un periodista independiente cubano.

De nuevo se enciende la polémica en relación a las gestiones que conducen la Iglesia católica cubana y el gobierno dictatorial cubano. Las opiniones se vienen produciendo a medida que se desarrollan los acontecimientos, desde que la Iglesia intervino en el asunto de las Damas de Blanco. Hasta este Blog cogió su ramalazo cuando pusimos el post: “Guillermo Fariñas, el huelguista, es visitado y no precisamente por la Seguridad del Estado”, pero como el comentarista uso descalificaciones no pusimos su opinión, ya con las descalificaciones de los comunistas tenemos.
Ahora el asunto involucra a un conocido periodista radicado en Miami, el consabido vocero de la Arquidiócesis de La Habana y un periodista independiente que no se anda con ‘pelos en la lengua”.
Fue el periodista Andrés Oppenheimer, quien en el periódico El Nuevo Herald escribió un artículo muy incisivo sobre el Cardenal cubano con el titulo de: “El Cardenal timorato”, que en nada gustó a la Iglesia cubana. Allí el periodista dice entre otras cosas:
Después de años de bochornosa pasividad, el líder de la Iglesia Católica de Cuba, Cardenal Jaime Ortega, está empezando a manifestarse un poco más explícitamente en contra de los más flagrantes abusos de la dictadura cubana. Pero lo está haciendo muy tímidamente, y muy tarde.
No me extrañaría que Ortega haya publicado esa entrevista en la revista de la Iglesia porque se sienta presionado por sus propios súbditos a tener una actitud un poco menos timorata ante lo que está pasando en Cuba. Por mis propias entrevistas con obispos y sacerdotes cubanos en el pasado, me consta que muchos de ellos consideran que el cardenal ha sido un freno a los esfuerzos por defender más vigorosamente las libertades fundamentales. Ellos, y Fariñas, tienen razón. Ortega, por el contrario, pasará a la historia como un cardenal que no cumplió con la misión básica de cualquier religioso de defender a los oprimidos. Sus nuevas declaraciones son bienvenidas, pero no es un hombre que me despierte gran admiración”.
El articulo puede leerse haciendo CLIC AQUI
Estos y otros argumentos fueron suficientes para que el Vocero, Orlando Márquez, escribiera un artículo respuesta a las opiniones del periodista. Aun cuando teníamos a mano el link del articulo contra el periodista y leímos el texto ahora no encontramos en la página de la Arquidiócesis de La Habana el mismo, ni utilizando los buscadores del sitio y los buscadores generales. ¿Sera que lo quitaron de la Red? La intención era poner el link exacto aquí para que ustedes leyeran los argumentos de la Iglesia católica cubana.
El articulo “pude” leerlo haciendo CLIC AQUI
Es aquí donde el periodista independiente cubano, Jaime Leygonier, interviene en la polémica para escribir un extendido artículo con el titulo de: “Como Monseñor Jaime Ortega ataca a Oppenheimer sin defenderse”. Por lo extenso del artículo solo incluimos los argumentos que el periodista enumera:
La revista del Arzobispado de La Habana, en su página de Internet vedada a los cubanos, "respondió" "(!??!)" al artículo de Openheimer "El cardenal timorato": El Cardenal Ortega imposibilitado de defender sus acciones y omisiones, afirma que Oppenhaimer lo ataca maliciosamente.
La trampa es sencilla y calca el esquema propagandístico comunista, "la batalla de ideas" y su "mesa redonda":
1) Los que escriben desde el extranjero no son dignos de crédito por ignorantes de la realidad cubana u obrar con fines arteros, " sin ética, sin miramientos, sin pudor", escriben mentiras para complacer a un público (son el enemigo imperialista).
2) Los que hace años escribimos desde Cuba sobre la realidad nacional, incluida la de la Iglesia y su posición favorable a la dictadura, contraria a la posición de la Iglesia en el resto del mundo, estamos aun mas desautorizados, ni siquiera existimos (grupúsculos de enemigos internos, mercenarios).
3) Los extranjeros ignorantes que nos consultan a quienes vivimos en Cuba, fuentes tan ignorantes como ignoradas, critican a Monseñor por mala fe, y la prueba es que no lo consultaron a él por teléfono para que explicara el concepto "violencia" que no necesita explicación.
(Sr. Openheimer, no bote su dinero en la llamada, que a quienes aquí en Cuba les escribimos a Monseñor, al Nuncio, y hasta al Papa a través del Nuncio, no nos responden las cartas, como seria "…/más ético y periodísticamente correcto/…" Y que le respondan a Ud. es una muestra más de la discriminación al cubano en su propia Patria y de como la propaganda se orienta al extranjero).
La otra grave prueba del prejuicio de Openheimer es que Monseñor no le " despierta mayor admiración".
Y si no le gustó algo tan inocente como que condenara como "violencia mediática" a la denuncia de los crímenes, no es pa' tanto, en el Arzobispado tenemos un excelente diccionario de sinónimos, violencia no es violencia sino otra docena de cosas más, menos violentas (!!!).
4) Cuestiona que otros clérigos consideren a Monseñor Jaime "un freno en los esfuerzos de defender más vigorosamente las libertades fundamentales", aunque "…/ ¿Es posible que existan tales figuras eclesiásticas? Tal vez. No lo afirmo, no lo niego/… cléricus, cléricus lupus"(más disidentes malvados).
5) Monseñor sí ha declarado sobre problemas sociales. Y si lo que dijo parece poco, atrasado en fecha y oportunidad, a remolque de los acontecimientos o de calidad e intenciones ambiguas como su lenguaje, sepa que usted no sabe que algún día se sabrá todo lo bueno que ha dicho y hecho en secreto. Cállese y espere en vez de criticar (cero trasparencia, voto de confianza al líder).
Usted puede leer todo el artículo haciendo CLIC AQUÍ.
En este Blog estamos proporcionando a nuestros lectores un amplio espectro de opiniones sobre estos temas , sobre todo cuando son objeto de enconadas polémicas. Esto enriquece el libre juego de las ideas y proporciona una información que ayuda al análisis desapasionado.
Foto de una excelente caricatura de Arístides, tomada de Cubanet.