marzo 07, 2010

¿Dónde está la Iglesia que predica al Cristo comprometido con las víctimas?

La tristeza me embarga..., las lágrimas se avecinan en este momento y apenas puedo leer las líneas que escribo en el procesador de texto; una nota que informa de la muerte de Orlando Zapata Tamayo que pido al Editor que sea incluida en la edición de mañana del periódico donde colaboro con asiduidad. No es soportable este dolor de Patria…, no es soportable.
En una nota incisiva y de dolor, en ocasión del asesinato de Orlando Zapata, puedo leer lo siguiente:
 Ha muerto Orlando Zapata Tamayo. Lo mataron en las cárceles de los Castro. Tenía cuarenta y dos años. ¿Por qué estaba en la cárcel Orlando Zapata Tamayo? Por solicitar derechos humanos para los cubanos. ¿Cómo lo mataron? Lo mataron a patadas. Lo mataron de hambre, lo mataron de sed. Zapata se declaró en huelga de hambre para protestar por los abusos que padecía. En respuesta, los Castro le privaron de agua durante dieciocho días. Para que se rindiera. No lo hizo. Lo patearon, lo torturaron. Le negaron atención médica. Lo dejaron morir. Orlando Zapata Tamayo intentaba llamar la atención del mundo. ¿Qué mundo?
Cuando Orlando Zapata moría todos guardaban silencio. Había un silencio encubridor que comprometía una reunión de mandatarios latinoamericanos en Playa del Carmen, México, donde se arropaba al verdugo de Zapata. La prensa no le interesaba la noticia, solo ocupó las páginas de los diarios cuando ya estaba muerto. ¿Y la Iglesia?, a la iglesia cubana me refiero; unos buscando prebendas del régimen y los más, esos evangélicos con barniz de intelectuales comprometidos, se hacían los desentendidos.
¿Dónde está el acompañamiento pastoral de las Iglesia Cubana? ¿Donde se han metido los Pastores, sacerdotes y los devotos que hoy No lloran con los que lloran?, ¿Donde está la solidaridad de los teólogos cubanos para con los más desprotegidos, vulnerables y vilipendiados? ¿Donde están los diputados-pastores, los sacerdotes amantes de los desventurados y los laicos comprometidos ante este asesinato político? ¿Donde está la Iglesia que hace causa común con los más menesterosos?
¿Está en Cuba? , ¿Con los que sufren persecución a causa de la justicia?, ¿Con los presos de conciencia?, ¿Junto al lecho de muerte de Orlando Zapata Tamayo?, ¿Consolando a la madre y a la familia?, ¿llorando con los que hoy lloramos?
No…, este, el que acaba de morir no importa. Se trata de un albañil, activista de los derechos humanos, negro y pobre. Nadie se preocupa por alguien que muere así. Nadie. Tampoco lo Iglesia.
Cuando escribo esta nota, la prensa da a conocer la declaración de la Conferencia de Obispos católicos de Cuba, una pávida nota que es sobrepasada por el clamor general de dolor y condena. Los evangélicos del Consejo de Iglesia de Cuba muestran el silencio infame que caracteriza a los colaboracionistas de siempre.
También hoy son cinco opositores que han decidido continuar el ejemplo de Orlando Zapata y lo hacen desde sus celdas cuatro de ellos, son los presos políticos: Nelson Molinet, Diosdado González, Eduardo Díaz Fleitas y Fidel Suárez Cruz, condenados en la Primavera Negra. En tanto que el sindicalista y periodista independiente, Guillermo Fariñas, inicio una huelga de hambre“hasta que el gobierno libere a los presos enfermos” según sus propias declaraciones. Y sabe este opositor que el gobierno no va a ceder.
Nuevos mártires y la prolongación del drama cubano. De nuevo el silencio, sobre todo el de ese reducto de Iglesia rufianesca y servil reunida por estos días en La Habana alimentando el cuento de una teología vomitiva dada a la querencia con los asesinos y verdugos de larga data del pueblo cubano.
Cuando sufría y moría Orlando Zapata, esa procesión de granujas que se dicen “cristianos comprometidos”, desfilaba y se apandillaba en la Habana. La traílla de sacros gariteros que dicen estar comprometidos con los más desfavorecidos, se abrazaba en la capital hemisférica de un imperio terrorista desgastado pero no menos peligro. Allí se juntaban, en obscena cofradía, los terroristas colombianos del ELN y de la FARC con desteñidos intelectuales, sacerdotes-teólogos de impúdica oratoria y el malandraje del gobierno cubano encabezado por el Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; monstruosidad político terrorista engendrada hace mucho tiempo por la dictadura Castro-comunista.
¡Lo que hay que ver¡
*Columnista. Panorama de Nuevos Horizontes, Hispanic Newspaper. Fort Worth, TX. 28 de febrero de 2010. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com    ©2010