enero 09, 2010

Cualquier cosa puede ocurrir en Navidad.


Navidad.
Por: Yosvani Anzardo Hernández.****
Holguín, Cuba, 9 de enero del 2010 – Durante muchos años estuvo prohibido celebrar Navidad en Cuba, pero gracias a Dios eso un día cambió. La gente aunque había nacido y vivido sin esta celebración, por alguna razón la hicieron suya con naturalidad cuando la permitieron, como si lo hubiesen hecho siempre.
Los Cerquera son una familia muy pobre, que sin embargo nunca se han dejado morir de hambre. Son conocidos por todos en el pueblo porque cazan perros y gatos para comer, y yo diría que hasta están bien alimentados. La carne la combinan con plátano burro*. En verdad aquí mucha gente lo hace, pero sólo los Cerquera lo reconocen.
Viven como todos: al día. También recogen materia prima en los basurales para venderle a una empresa estatal, pero obtienen poco porque la competencia es intensa. Antes fabricaban escobas para vender, pero les fue impuesta una multa por actividad económica ilícita y ahí terminó el negocio.
Conrado Cerquera por primera vez, decidió celebrar navidad. Como él y sus hermanos fueron desalojados del rancho en que vivían, porque según la policía el terreno era propiedad del central azucarero, se instalaron en tierras de la familia Gesto.
Octavito, el menor, que también por casualidad es el octavo hermano, padece de asma crónica y sugirió que por ser una fecha sagrada debían cambiar el menú: nada de perros o gatos. Todos estuvieron de acuerdo, también suspenderían por esa noche el alcohol de tienda** que normalmente beben. No obstante Eriberto dijo que eso era una exageración:
A Dios debemos agradar tal y como somos, a su imagen y semejanza.
¡Blasfemia! –Gritó indignado Octavito–. Dios no toma "Mata rata" ni es tan feo, Dios es hombre de Bacardí.
Por fin convinieron en beber sólo después de las 12 de la noche, como toda celebración que se respete.
A Emilia la excitada le da igual, ella tiene retraso mental y cuando no está riendo, está llorando.
Con la cena servida, todos se aprestaron a escuchar a Conrado:
Señor, perdónanos por haber perdido la práctica en esta costumbre nuestra, mas, nosotros nacimos así. Perdónanos por no llamarte en todo momento, pero siempre nos acordamos de ti cuando estamos en problemas. O sea, casi todos los días, e incluso te llevamos diariamente al basural. Claro que no se ofenda, pero es que necesitamos toda ayuda posible para tener buena recogida, y por eso te damos gracias, como sé que no es el genio de la lámpara no le pediré que nos proteja del desalojo, ni que Octavito tenga zapatos para ir a la escuela, o que Emilia ría más de lo que llora, aunque le confieso que si alejara un poco al jefe de sector*** tal vez nos quite menos y podríamos mejorar algo, pero ni eso señor, todo cuanto queremos señor, si no es mucho pedir, señor; es que nos permita volver a hacer escobas. Eriberto es bruto como un buey, pero bueno pa’l trabajo. Aah, Señor, se me olvidaba, y gracias por la cena.
Las aves que comieron quedaron exquisitas, con algo especial fueron condimentadas. Dentro de la choza esa noche hubo alegría. Afuera, la oscuridad acogió plumas negras, patas y cabezas rojas y peladas. Si Dios convierte piedras en panes, quién duda que esa noche los Cerquera no cenaran pavo. Y es que, si se siente de corazón, cualquier cosa, puede ocurrir en Navidad.
* Especie de plátano hace muchos años considerado alimento animal, y al cual los cubanos debemos un monumento, representado en el reverso de los billetes de 20 pesos. Dicen que ya en Miami se come; ¡Y LES GUSTA!
** Combustible para cocinas de queroseno, útil para desparasitar.
*** Capo régimen de la organización mafiosa conocida como PNR (Policía Nacional Revolucionaría).
****Periodista independiente. Director del Diario digital’ “Candonga”. Reside en Holguin,Cuba.  Fuente: Payo Libre.