diciembre 22, 2009

Mis Recuerdos de Navidad.


Mis primeros recuerdos de Navidad son recuerdos de familia, en ese tiempo nos trasladábamos a La Isabel, un batey de Jovellanos, a casa de mi abuela materna donde se reunían toda la familia, especialmente el Día de la Noche Buena con aquellas comidas de lechón asado y todo lo demás. Los dulces de almíbar y el queso fresco hecho en casa, los buñuelos, las nueces, avellanas y los turrones. Todos los primos jugábamos hasta desmayar, eran muy divertidos y así sucedía todos los años.
En el año 1956, cuando la familia pasaba por una situación económica muy difícil que produjo cambios en nuestras vidas; comencé asistir a la Iglesia Bautista del pueblo y en ella a una Escuela Bíblica de Verano donde todas las actividades estaban dirigidas a los niños. Quedé fascinada con todo, desde las historias bíblicas, los cantos, los juegos y los trabajos manuales. Estos últimos me encantaban, sobre todo dibujar. Aprendí con avidez los textos bíblicos cada día y no me perdía ninguna de las actividades que allí se hacían. Desde aquellos mis primeros años en la Fe cristiana y con nuevos amiguitos que producían especial alegría, pero eso si, con la tristeza de en muchas ocasiones mi Madre tenía que cerrar la puerta del frente de la casa, para que no escucháramos las algarabías de los vecinos; aunque esto no era usual en los pueblos pequeños, todas las casas por lo general se mantenían abiertas.
También en la Iglesia, cuando llegó el tiempo de Navidad fue que conocí la verdadera celebración de Navidad. Por ese tiempo llegaron las misioneras Raida Moré y Estela Hernández esto fue en el año del 1959. Todo resulto fantástico: el arbolito, la obra de teatro, donde los niños y adultos participábamos como actores; ¡era increíble!, las luces el telón y todo en aquella casa que fungía como Templo. El local se colmaba de personas y muchos hasta tenían que mirar por las ventanas, luego descollaba todo con un coro de niños (entre ellos yo) con villancicos y cantos de Navidad. Esto se hacía antes de la Noche Buena, pues se usaba que las misioneras y las familias se reunían en esta fecha, también después salíamos muchos juntos por las calles del pueblo cantado en la noche, aquellos cantos que nos sabíamos de memoria y que jamás se han borrado de mi mente. De veras…, no recuerdo tiempos más buenos que aquellos cuando celebrábamos la Navidad.
Estando en el último año de mi carrera, me casé por la Iglesia en el 1972, de ese matrimonio nacieron dos hijos y se complicó mi vida con todo eso; dejamos de asistir a la Iglesia, pero mi Fe estaba en mí, por otras razones. No fue hasta el 1989 que residiendo en La Habana de nuevo, fuimos invitados a un Concierto de Navidad en la Iglesia Betel de Playa; nos reencontramos con las actividades que habíamos dejado, fue algo muy hermoso y emotivo para mí, mis ojos se llenaron de lágrimas. La emoción que sentí en aquel momento al escuchar aquella música aquellos cantos de mi coro infantil, aquello franqueó mí alma, Jesús estuvo conmigo todo ese tiempo de silencio yo lo había, hasta cierto punto, abandonado pero Él nunca me abandonó a mí, Él, había estado conmigo; nunca más lo he abandonado. Aquel que nació en Belén, quien es la razón de todas estas fiestas y celebraciones actúales, está ausente en el corazón de muchos que lo celebran en apariencia, no saben exactamente su significado y no saben qué cosa es amar y perdonar; no saben cuáles son sus principales doctrinas y si las conocieron no las ponen en práctica.
Hoy, cuando escribo estas letras me encuentro en Estados Unidos en los días de la Navidad del 2009. Hace exactamente 10 años que salimos de Cuba y mi alma se eleva a Dios para rogar por ella, mi primera Patria, pues ya soy también de esta que nos acogió, ruego para que aquel pueblo despierte del sopor, la tristeza y el desánimo que lo inmoviliza.
Si, Jesús nació en Belén, pero también espera que su misión continúe en todo el mundo y creer en El, significa andar en Amor, pero también en Verdad y esto transforma nuestra manera de pensar y en consecuencia nuestra manera de actuar. Jesús es el Príncipe de Paz pero también de Justicia es por eso que no podemos ser indiferentes con lo que pasa a nuestro alrededor. Sí, Paz interior y confesión de pecados, pero también continuar una vida limpia delante de Dios; sin codicia ni fraudes. El Evangelio del Reino que comenzó en Belén no es vivir de forma egoísta, procurando solo nuestras conquistas personales, sino también siendo sensibles con nuestro prójimo. El Evangelio del Reino de ”Dios con nosotros”, que anunció Jesús, es también vivir en cada momento de nuestras vidas tomando decisiones correctas, viviendo una vida recta , ….Jesús nació en Belén, pero también sufrió y murió en la cruz, para reconciliar al mundo con Dios y así disipar las tinieblas que nos rodean.
Cuba, continúa en su letargo, no avizoramos nada que nos indique que vendrá el cambio que todos esperan y el mundo, también continúa en su desenfreno. Podemos ver como en lugares donde hay tantos recursos y bienes como aquí; estos están controlados por aquellos que solo les interesa hacerse ricos. Algunos los menos haciendo acciones donde predomina la virtud, estos son los verdaderos cristianos, pero todavía somos pocos. Entre los cubanos del Exilio, muchos no conocen al verdadero Jesús, ese que nació en Belén y que celebramos en estos días su nacimiento.
¡Gloria a Dios en la alturas….Nació Jesús, Aleluya ¡