agosto 10, 2009

Ante la esperanza de cambios: ¿Qué tipo de cambios?

Por: Enrique López Oliva.*
LA HABANA, Cuba, 10 de agosto de 2009- "Cuba vive, desde hace varios meses, una cierta esperanza de cambios en orden a lograr una sociedad civil mas abierta y un engranaje económico mas eficaz", afirma Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, Vicario General de la Arquidiócesis de La Habana, Párroco de San Agustín, en el residencial reparto de Almendares, en el Municipio habanero de Playa.
En el último número de la revista "Palabra Nueva", órgano oficial de la Arquidiócesis de la capital cubana, expresó: "Estimo que se trata de revisar y cambiar todo lo que sea necesario para que la Nave Cuba emprenda una nueva andadura, un nuevo proyecto de convivencia y promoción humana integral".
Desde el exilio cubano, la poetisa y profesora cubana estadounidense Uva de Aragón, quien visitara recientemente La Habana, entrevistada en el propio número de la revista aboga por la necesidad de "tender puentes" entre los cubanos de la Isla y los que residen en el exterior. La profesora Aragón fue obligada por las autoridades revolucionarias, en 1959, a exiliarse con su padre político, el ex candidato presidencial del Partido del Pueblo Libre ---una escisión del Partido Ortodoxo---, frente a la dictadura de Fulgencio Batista y antiguo presidente de la Asamblea Constitucional del cuarenta, Carlos Márquez Sterling. También la mama y las hermanas fueron conminadas a salir del país.
"Tenemos que asumir estos annos", afirma la ahora Subdirectora del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de la Florida, con sede en Miami, considerada la segunda ciudad en población cubana, existente esta fuera de la Isla, "y todo lo que ha sucedido en la Isla y en la diáspora como una historia compartida, y asumirla con lo bueno y lo malo".
Céspedes, bisnieto del primer presidente de Cuba en armas frente a la metrópoli española, señala que "las autoridades (cubanas) siempre insisten en que los eventuales cambios no acarrearan necesariamente cambios de signo político y que todos se realizaran dentro del marco de un socialismo perfeccionado".
Pero advierte el influyente prelado: "me sorprendería que tuvieran lugar también cambios reales sin 'tocar' el sistema político". Aclara que hay en la Isla quienes prefieren la redacción de una nueva Constitución, ya que relacionan la de 1940 con todos los fracasos republicanos ---de diversa coloración--- posteriores a 1940.
Precisa que hay quienes estiman que "la Constitución socialista vigente, la de 1976, reformada con posterioridad, carece de poder convocatorio suficiente, en el orden nacional, y de 'prestigio' jurídico en el internacional. Y una Cuba en cambio necesita tanto del poder convocatorio nacional ---sostenido y firme, no de utilería teatral---, cuanto de este 'prestigio' o 'aura' en sus relaciones internacionales, tan imbricadas con la realidad nacional".
Menciona tres caminos posibles: reformar la Constitución de 1940, reformar la Constitución socialista de 1976 o hacer una nueva Constitución.
En otro momento se pregunta Monseñor Céspedes si ese socialismo del siglo XXI, del que tanto se habla actualmente en Suramérica, "no equivaldría a algo similar a lo que conocimos en antaño como “socialdemocracia' en sus diversas versiones".
"Cuando pienso en ese futuro de Cuba, que ---a pesar de la arrasadora crisis económica mundial--- ya no puede estar muy lejos, pienso en un ordenamiento estatal (incluyendo la economía y la política, pero no solamente) de ese talante, llámese socialismo del siglo XXI, socialismo reformado, simplemente socialismo o socialdemocracia
", afirma.
Y puntualiza: "Cuando pienso en esa Cuba nueva y mejor, imagino un país en el que todos encontremos lugar apropiado, un país bien articulado, pero del que no estarán ausentes ciertas carencias y problemas. Un país integrado por cubanos y, entre nosotros, lo sabemos, hay de todo: personas capaces y buenas, pero también pillos de feo pelaje".
En otro momento, destaca y previene: "Ahora algunos países nos apoyan y nuestro gobierno trata de ampliar este abanico, pero nadie pago por lo nuestro con billetes de primacía. Por consiguiente, nadie nos pone la música al compas de la cual deberíamos bailar".
Uva Aragón, quien el pasado día 22 de julio, desde Miami, ofreció una video-conferencia sobre su vida y obra, en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, para representantes de la oposición política incluida la prensa autodenominada independiente, un publico este muy diferente del que asistió a su intervención en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), por su parte, es categórica en afirmar: "una cosa es Cuba y otra la Revolución".
* Periodista e Historiador. Secretario en Cuba de la Comisión para el Estudio de la Historia de la Iglesia en Latinoamérica (CEHILA-CUBA).Corresponsal en La Habana de Monitor (México). E-mail: monitorhavana@enet.cu , monitorhavana@yahoo.es