abril 04, 2009

Aquella desproporcionada protesta de los fariseos en La Habana.

Los fariseos protestan.
Por: Luis Cino.*

LA HABANA, Cuba - Es un hecho sabido, Dios nada tiene que ver con lo que decimos los hombres en las iglesias, que son invenciones nuestras y no de él. Pero hay que tener una fe muy firme para seguir asistiendo a alguna iglesia cubana, porque el panorama religioso nacional da fuertes deseos de volverse ateo.
Convocados por los babalaos oficiales, los tambores repican por la salud del Máximo Líder. El cardenal Jaime Ortega se esfuerza por ser cordial y afectuoso con la dictadura, aunque se molesten los católicos. Los evangélicos oficialistas y oficiosos del Consejo de Iglesias de Cuba, con métodos y disciplina partidista, corean: ¡Ordene!
Los fariseos del Consejo de Iglesias acaban de montar su nueva pantomima. Reaccionaron indignados en el Foro Pastoral contra las declaraciones del Consejo Ecuménico de la República Checa. Su respuesta, fiel a las orientaciones del Partido Único, hizo temblar las paredes de la capitalina Catedral Episcopal de la Santísima Trinidad. Por suerte, nadie con látigo pasó cerca del templo.
La indignación y protesta de los fariseos con Biblia se debió a que la secretaria general del Consejo Ecuménico Checo, Jitka Klubalova, dijo, aludiendo al Consejo de Iglesias de Cuba, que la ayuda a los cristianos cubanos no debía ser enviada a instituciones que cuentan con respaldo gubernamental.
Enseguida que los pastores descarriados y cómplices Odén Marichal, Raúl Suárez, Reinerio Arce y Rafael Columbié, ven amenazados sus bolsillos, sus viajes y sus prebendas, reaccionan literalmente como almas que lleva el diablo. Es entonces que reafirman que "rechazar el bloqueo yanqui es un imperativo cristiano". Nada más oportuno.
Ustedes adivinaron. Los pastores funcionarios culparon de las declaraciones de la señora Jitka Klubalova a la CIA y al gobierno norteamericano. La acusaron de querer agradar al amo imperialista. Los esclavos, por muy privilegiados que sean, no conciben que alguien pueda vivir sin amo.
Oponerse como cristianos al embargo-bloqueo no está mal. Servir incondicionalmente a la dictadura es otra cosa. Klubalova no es totalmente exacta en sus declaraciones. El Consejo de Iglesias de Cuba no sólo recibe apoyo oficial, sino que es una institución gubernamental, tanto como los CDR.
Los pastores, basados según ellos en documentos secretos de la CIA -que si no se los dio la Seguridad del Estado no imagino de dónde los sacaron-, afirmaron que es en la República Checa donde las relaciones entre la Iglesia y el Estado no marchan bien, porque en Cuba sí marchan sobre ruedas, son casi la misma cosa. Que le pregunten a Marichal, Suárez, Arce y al Consejo de Iglesias de Cuba, que si por ellos fuera vestían de milicianos a sus feligreses.
*Periodista independiente cubano. Asociación Pro Libertad de Prensa. E-mail: luicino2004@yahoo.com