enero 31, 2007

Cuba: Política del Estado Socialista contra la Religión en los 60’s y 70’s.

Religión y Revolución I.
Por: Rogelio Fabio Hurtado.*

Desde su proclamación, el 20 de Mayo de 1902, Cuba fue un estado constitucionalmente laico que garantizaba y veía con simpatía la práctica en la isla de todo tipo de creencias, desde la religión católica hasta los cultos afrocubanos, de acuerdo a la idiosincrasia tolerante del cubano. Si bien la mención de Dios en los textos constitucionales siempre fue motivo de cierto debate, ningún gobierno de la República llegó a determinar políticas específicas respecto a la religión, y mucho menos a generar un departamento específicamente dedicado a “los asuntos religiosos”, como la Oficina dirigida primero por Monseñor Carneado y actualmente por Nuestra Sra. Caridad Diego, sin parentesco alguno con el poeta de La Calzada de Jesús del Monte.
Sin embargo, la política adoptadas por el gobierno socialista respecto a la religión obedeció durante las dos primeras décadas a una voluntad de predominio intransigente, cuya finalidad era erradicarlas como “manifestaciones de una falsa conciencia”, indigna del nuevo súper-hombre que esperaban forjar a toda carrera. Esto era consecuente con la ambición manifiesta de constituirse como alternativa a la cultura cristiana que inspiraba al sistema comunista a escala mundial. Si bien es cierto que los rebeldes gustaron de hacerse retratar luciendo abalorios católicos, también lo es que en la lucha contra Batista participaron cubanos de todos los credos, incluidos los ateos, en indudable minoría estos últimos. En el imaginario popular estaba presente la gestión humanitaria realizada por el Obispo santiaguero Monseñor Enrique Pérez Serantes para proteger la vida de los asaltantes al cuartel Moncada. La presencia entre los barbudos del sacerdote Guillermo Sardiñas reforzaba la presunta filiación religiosa de los rebeldes. Las navidades de 1959-1960 resplandecen en la memoria de quienes las vivimos. Es cierto que ya para entonces había sido fusilado cierto número de cubanos, quienes habían participado en la guerra revolucionaria en el bando derrotado. Sin embargo, la mayoría de la población justificó esta violencia como justicia revolucionaria y nada presagiaba un conflicto político-religioso dentro del país.
Aún no se había enconado la lucha de clases, ni habían resonado en las plazas los siniestros gritos de ¡Paredón! lo cual ocurriría a lo largo de 1960 y, sobre todo, a partir de abril de 1961, cuando se declara el carácter socialista de la Revolución, para júbilo de los pocos, pero bien organizados y nada ingenuos, militantes del Partido Socialista Popular, quienes controlaron las recién surgidas Organizaciones Revolucionarias Integradas, (ORI) y nutrieron las filas del G-2 mientras muchos de los insurreccionalitas del M-26-7 pasaban al clandestinaje anticomunista o volvían a alzarse, sobre todo en la Sierra del Escambray, a raíz de la segunda ley de reforma agraria. Acordes con su formación sectaria y recelosa, los marxistas leninistas de viejo y nuevo cuño se entregaron a combatir al opio del pueblo bajo cualquier denominación, aunque inicialmente el fuego se concentró sobre la Iglesia Católica. En este terreno, los movimientos totalitarios del siglo, fascismo italo-alemán y comunismo ruso, habían fracasado, debiendo contentarse con disminuir el peso y el espacio social de las instituciones religiosas; pero, en la Cuba de entonces, todo parecía posible.
Registros y ocupaciones de iglesias y conventos precedieron a la toma del Colegio de Belén, “por su importancia militar para la defensa de la Capital”. Aunque las misas y demás actividades propias del culto nunca fueron prohibidas, es rigurosamente cierto que las iglesias fueron vigiladas y literalmente cercadas por la sospecha y la amenaza inminente. Se tildó al clero de falangistas y aliados de los siquitrillados, sin excepción. Ni siquiera el buen padre Ignacio Biaín, editor de la excelente revista La Quincena, católica y nada batistiana pudo escapar a la artillería gruesa de los ideólogos de la hora. En esta primera vuelta, el nuevo poder revolucionario, una alianza entre el liderazgo histórico de la Revolución y los militantes comunistas con el apoyo de un amplio sector del pueblo recién llegado al protagonismo político, emergió abrumadoramente ganador.
Los templos se quedaron vacíos, como si ya la fe no le hiciese falta a la nueva sociedad revolucionaria dispuesta a edificar en la tierra el paraíso de la humanidad. Dados los antecedentes históricos de la Iglesia en Cuba y la difusa religiosidad propia del cubano, esto no fue tan sorprendente, aunque la veloz crecida del dogma ateo pese a la formación católica del alto mando revolucionario, tiene que haberle provocado vértigo a sus viejos apóstoles. Aunque el llamado “proceso contra el sectarismo”, desencadenado a raíz de la protesta pública del propio máximo líder ante la burda supresión de la invocación al favor de Dios en el testamento político del líder estudiantil José Antonio Echevarria, no tardó en bajarlos de esa nube, la política real contra las religiones no se modificó con la cesación del camarada Aníbal Escalante al frente de la fogosa ORI.
Parte de la feligresía católica se marcha de la isla, entre ellos no pocos de los practicantes más activos y generosos. Cierto número de sacerdotes es expulsado de Cuba a bordo del vapor Covadonga y otros optan por marcharse. Luego de un innecesario registro en el Palacio Arzobispal de La Habana, que lo llevó a buscar protección temporal en la residencia del embajador de Argentina, el anciano Cardenal Manuel Arteaga Betancourt fallece en 1964, tras meses de ingreso en el Hogar San Rafael de los Hermanos de San Juan de Dios en Marianao.
* Rogelio Fabio Hurtado. La Habana, 1946.Publicó en 1996 El Pacto entre Dos Tigres y en 2003 Cuatrocientos años de presencia hospitalaria en Cuba de los Hermanos de San Juan de Dios. Colabora en Palabra Nueva de la Arquidiócesis de La Habana y en la revista Espacios. Miembro del Consejo de Redacción de la revista digital Consenso.
Foto: Cardenal Manuel Arteaga

Fuente: Revista Consenso.

enero 30, 2007

Defender la verdad.

Por: Oscar Sánchez Madan. *
Matanzas, Cuba, enero 2007 - En su edición del domingo 17 de diciembre del año 2006, el diario Juventud Rebelde publicó un artículo del periodista José Aurelio Paz **, en el que el autor convoca a los comunicadores a utilizar la palabra no para engañar a los lectores, sino "como hálito restaurador que mueva los mejores sentimientos humanos".
Estimula saber que a pesar de que los cubanos vivimos bajo un régimen totalitario, haya alguien como el señor Aurelio Paz, que nos exhorte a defender la verdad en el periodismo.
¡Que bueno sería que mi colega predicara con el ejemplo! "Hacer -dijo José Martí- es la mejor manera de decir".
Si José Aurelio se decidiera a difundir la verdad, tal vez los cubanos leeríamos en Juventud Rebelde informaciones sobre los reclusos que mueren cada año en las cárceles de la Isla en condiciones sombrías, como el joven Lázaro Baró Montalvo, de 27 años, quien residía en el poblado de Cidra, municipio Unión de Reyes, provincia Matanzas. Baró padecía serios problemas mentales, fue sancionado por un tribunal y recluido en la tenebrosa prisión Combinado del Sur, en la que, según diversas fuentes, no se le prestó debida asistencia médica para curarlo de afectaciones respiratorias y falleció el pasado 8 de enero.
José Aurelio Paz y sus compañeros de la prensa oficial jamás se han referido a los cientos de agentes de la policía que en los últimos 10 años han sido sancionados o expulsados de dicha institución por cometer indisciplina, muchas de ellas graves, o por inmiscuirse en reprobables actos de corrupción y abuso de poder.
No he leído en Juventud Rebelde los desgarradores testimonios narrados por las decenas de sobrevivientes del hundimiento del remolcador 13 de Marzo, ocurrido el 13 de julio de 1994 en las inmediaciones de la Bahía de La Habana, donde murieron a 37 compatriotas que intentaban abandonar la isla, entre ellos 10 niños.
¿Sabrá algo mi colega sobre las golpizas que se les propina a los reos en las cárceles de nuestro país, o sobre el sufrimiento que estos experimentan debido al hacinamiento en el que sobreviven? Dudo que el Sr. José Aurelio haya visto alguna vez a un joven recluso cubano caer desmayado sobre su propia sangre luego de ser golpeado.
Que le pregunte al prisionero político Juan Carlos Herrera Acosta, recluido en el penal de Kilo 8, en Camagüey, que se ha cosido los labios en varias ocasiones para protestar contra las condiciones infrahumanas de la prisión.
Si el periodista José Aurelio Paz** se propusiera cumplir con el mandato de su artículo escribiría algo que ayude a restaurar a la enlutada familia Lázaro Baró Montalvo. De hacerlo lo consideraría un periodista honrado, que actúa de acuerdo a lo que escribe.
* Periodista independiente cubano.
** Periodista “dependiente” cubano (ver en la foto) .Escribe para la Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación. ALC Noticias.

enero 27, 2007

Pastor hace llamado para “Culto de Liberación”

Por: Jesús Adolfo Reyes Sánchez
La Hababa, Cuba, enero de 2007. -El Pastor José Antonio Mejía, del Ministerio de las Buenas Nuevas de Liberación, llamó a un culto público en Malecón y 23, Vedado, Ciudad Habana, el sábado día 2 de enero del presente año a las 8 de la noche. La convocatoria que se realizó de persona a persona estaba dirigida en general a todas las Iglesias con el objeto de que prediquen la palabra de Dios sin temor.
Jo, como se le conoce por sus actividades religiosas perseguidas desde el triunfo revolucionario, ha recibido golpizas y prisión junto a muchos cristianos de los que en este momento ignora sus paraderos, pero aun así no los olvida y ora por ellos en todo momento.
Nuestros asaltos son de amor –dice el pastor Jo–, y continuaremos en nuestro apostolado sin temer a las amenazas de muerte hechas en mi contra por representantes del Estado socialista cubano”.
Bitácora Cubana

enero 24, 2007

Bicycling UK Seminarians Raise Funds for Cuba.

London, Jan. 21, 2007- Seminarians from the United Kingdom decided to help the Church in Cuba with a bicycle ride fundraiser.
Some 270 kilometers (167 miles) later, they had raised €23,500 ($30,465).
Six seminarians and the Vice rector from St. Mary's College, near Birmingham, England, wanted to help the 77 seminarians studying at the seminary of Sts. Charles and Ambrose in Havana, Cuba.
The Cuban seminarians rely entirely on donations for everything from food to their teachers' salaries.
The Havana seminary receives an annual grant from Aid to the Church in Need. The charity reports that it has made Cuba a priority for aid in Latin America, especially as tension mounts with President Fidel Castro's failing health.
The charity's director of the Cuban project, Xavier Legorreta, visited the English seminary in December to pick up the check for the seminarians' Cuban counterparts.
"I was very astonished by the seminarians' success," he said. "It came as big, big surprise. It just shows how really important things can be achieved by such simple and very practical initiatives."
ZENIT

enero 19, 2007

El Centro Cristiano Metodista de Estudios Teológicos en Cuba.

Respuesta de la Iglesia Metodista de Cuba al despojo de que fueron objeto en su participación en el Seminario Evangélico Teológico (SET) por parte de la directiva actual de ese Centro con el beneplácito del régimen cubano. (Nota del Editor)

El Centro Cristiano Metodista de Estudios Teológicos es un Organismo de Supeditación Conferencial de la Iglesia Metodista en Cuba. Fue fundado el 18 de Septiembre del 2006 con el propósito de equipar teológicamente a Pastores y Líderes para el pleno desempeño de su llamado.
Inicialmente éste Centro cuenta con nueve alumnos distribuidos en dos años de estudio. Seis alumnos en primer año y tres en segundo. Entre los estudiantes tenemos cuatro matrimonios y un pastor cuya esposa no estudia en éste momento. Estos hermanos son pastores nombrados por la Conferencia Anual, quienes sirven en Iglesias del distrito de Matanzas y que previamente han dado prueba eficiente de su llamado y ministerio pastoral. De esta manera se pone de manifiesto el énfasis conferencial tanto en la preparación integral de la familia pastoral metodista cubana como en la visión práctica de la enseñanza teológica.
La estructura organizativa cuenta con un rector, vice-rector, decano, vice-decano, capellán y el obispo como miembro exoficio, los cuales forman un equipo de trabajo coherente en función del adecuado desempeño del Centro.
La Facultad esta formada por la estructura antes mencionada, un cuerpo de ocho profesores, además del representante de Relaciones Ministeriales de la Iglesia Metodista en Cuba. Es válido señalar que, como parte intrínseca de la IMECU, este Centro conjuga el rigor académico-teológico con las necesidades concretas de la Iglesia Metodista al servicio de la proclamación de la buena noticia en Cristo Jesús para el pueblo cubano.
Diariamente los alumnos y profesores se reúnen para tener un momento devocional comunitario en el cual, con la ayuda del capellán, adoramos, testificamos, oramos los unos por lo otros, compartimos la Palabra y una vez al mes celebramos la Cena del Señor.
El currículo de estudio cuenta con un periodo de cuatro años lectivos cada uno dividido en semestres. Las asignaturas están distribuidas en forma escalonada, de lo general a lo particular y agrupadas en cuatro cátedras: Ciencias Bíblicas, Teología Práctica, Teología Sistemática, Historia y Filosofía. Además de las asignaturas que comprenden éstas cátedras, se han incluido en el currículo algunas asignaturas de nivelación o suplementarias como: Redacción, Computación, Inglés y Técnicas de Investigación.
Es nuestro deseo que Dios pueda continuar impartiendo bendición por medio de la labor del CECMET, al tiempo que pedimos oración y cualquier apoyo que este en sus manos y al que Dios mueva su corazón.
IMECU
Foto: Directiva del Centro Cristiano Metodista de Estudios Teológicos.

enero 17, 2007

Cuba and U.S. Decision Making.

With the war on terrorism intensifying, and the fact we will be at war for decades to come, it has never been more important that our nation's students truly understand what is at stake. Unfortunately, you cannot count on our nation's colleges to embolden our students to fight our enemy; instead, they are either teaching students that we are the enemy or that we are not using the right methods to fight terrorism. Indeed, some professors teach their students that we can reason with terrorists by writing them an angry letter, not blowing them to Kingdom Come.
Johns Hopkins University – "Cuba and U.S. Decision Making"
Lefty academics love Fidel Castro and Cuba because it practices a Marxist-Leninist model of government. Many academics give a pass to communism in Cuba, not questioning the practices in Cuba, but questioning why we don't give Cuba the respect they think it deserves. This JHU course questions the U.S. decisions when dealing with Cuba – implying, of course, that we are wrong to condemn communism in that country.
America's Most Dangerous College Courses. By Jason Rantz

enero 15, 2007

Jesús, ¿Socialista?

Por: Julio M. Shiling.
La más fulgurante de las estrellas marcó, hace más de dos siglos, el camino que los Sabios Místicos del Oriente trazarían, en busca del recién nacido Niño Redentor. Hoy guiados por la oscuridad, personajes con almas opacas buscan también al Señor. Estos no vienen en aras de adorarlo. Como tratando de cumplir las frustradas órdenes de Tiberio, estos sucesores modernos de la tiranía romana y pagana, acentúan una falsa adhesión cristiana y pretenden tender una compatibilidad con el socialismo. Tarea plausible sólo para el ignorante o malhechor.
Conocido son ya las cuestionables alusiones intentando fusionar, moralmente, el socialismo con el cristianismo. Que la base filosófica del socialismo sea atea y antirreligiosa, no ha intimidado a sus proponentes. La contradicción metafísica que esto presenta, en un mundo sin prejuicios ideológicos no se contemplaría, por su inverosímil dad, ni un instante. Una herejía se le podría llamar. Sin embargo, no sólo sectores elitistas han hecho semejante equiparación. La tergiversación casada con la descontextualización, al servicio de agendas políticas, ha trasladado la temática al terreno popular. Nada de esto hubiera sido posible de no ser por tres factores: el reconocimiento por socialistas de la utilidad de la religión para sus propósitos, la colaboración de un clérigo cooperante y el Concilio Vaticano II.
Jean Jacques Rousseau, el autor intelectual del totalitarismo como modelo operativo y el socialismo como concepto, confeccionó la noción de que el hombre es “perfecto”, pero contaminado por el orden existente i. e., religión, familia, propiedad privada, etc. La tesis rompió con la noción del Pecado Original y su imputación de lo falible del hombre. Ahí empezó el formulario ideológico que dio licencia a la ingeniería social que tantas vidas humanas ha eliminado. La religión, aunque algo que Rousseau detestaba, ocuparía en su planteamiento, un útil mecanismo para la propagación de su teoría. El coreografiar un paralelismo entre la agenda socialista y la doctrina cristiana, requeriría la formulación de una “iglesia” manipulable y la complicidad anticristo de clérigos afines. El papel fructífero que una religión dócil pudiera jugar fue astutamente previsto por los arquitectos del socialismo.
Claude-Henri Saint-Simon y su asistente Auguste Comte, el padre del positivismo, coincidieron con el prisma de que la religión sería un conveniente mecanismo para promover los cambios sociales radicales, que requiere la aventura hacia el nirvana colectivista (Comte y su positivismo hasta pregonaron una religión “humanista”, simulando integralmente la estructura de la Iglesia católica, con “obispos humanistas”, etc.). La revolución francesa, esa monstruosa aventura que eliminó más de medio millón de vidas, instauró una “iglesia nacional” que, mientras la guillotina jacobina por un lado descabezaba cuerpos del clérigo creyente, la “oficial” aplaudía bajo la mirada sonriente del socialista Francois-Noel Babeuf (alias Gracchus). Estas pantomimas no tenían nada que ver con Cristo. Tampoco las contemporáneas. Hoy la dictadura comunista en China, pese a su capitalismo concesionario, preserva aún “iglesias oficiales”.
El clérigo cooperante, el segundo factor, contiene dos subdivisiones de colaboradores: directo y tácitos. El directo no esfuma su apoyo (pacífico o violento) al proceso. Lo mismo puede pertenecer a la directriz del régimen opresor, como activamente pertenecer a movimientos subversivos. El tácito mantiene furtiva la motivación de su sumisión. Estos parecen haber olvidado la intolerancia de Jesús frente al mal y su personificación.
Desde la ensangrentada Cuba castrista, un Monseñor de Céspedes vergonzosamente vincula a Jesús, a la “ética” y “sensibilidad social” de un asesino en masa como Fidel Castro. El Cardenal Ortega, el Reverendo Ebanks, y el Pastor(a) Rhode González, condenablemente, le piden a Dios por la recuperación del malévolo torturador y, hasta en ciertos casos, ofrecen repugnante loas al sátrapa moribundo mismo. Esta obscena cobardía, traiciona los principios que Jesús practicó. Enfrentado a la maquinaria dictatorial de los romanos y sus cómplices no-romanos, el Hijo de Dios no quebró la dignidad que Su papel requería. Vasta diferencia a estos que por una migaja que el opresor les da, se convierten en silentes secuaces del régimen.
La aprobación del Concilio Vaticano II (tercer factor) allanó el camino, para que dentro de las filas eclesiásticas ciertos elementos sediciosos, mal interpretaran y peor aplicaran, la palabra de Dios. Rompiendo con la distinguida tradición de condenar la secta socialista más radical, el comunismo, que impartieron seis papas (León XIII, Pío X, Benedicto XV, Pío XI, Pío III, y Juan XXIII), el Concilio Vaticano II galvanizó a una minoría facciosa que resultaron más devotos de dogmas políticos que de Cristo. La desmesurada Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín oficializó la fraticida “Teología de Liberación” y “teologías tercermundistas”. Esta malévola corriente seudo-religiosa promovió el terror por todo un continente. El fundamentalismo igualitario que ostentaban, y la sangre que reclamaban, obedecían a premisas socialistas, no doctrina religiosa.
Carlos Marx, el guru más influyente del socialismo, ingenió “científicamente” la fórmula que seguir. El comunismo, la secta más radical del socialismo, sería el final de la “historia”. El arribó a la era del “nuevo hombre”. Para “construirlo” ha costado más de 100 millones de víctimas y según los aficionados del marxismo, todavía está por construirse. Curiosamente este sistema netamente ateo, edificó una seudo-religión donde Marx ha sido su “dios”, el Partido la “iglesia”, y Lenin, Mao, y Castro sus “profetas”. Sí ha estado en congruencia con Rousseau, Saint-Simon, Gracchus, Fourier, Blanqui, Sant Just, y la comparsa socialista. Pero no con Cristo o el cristianismo.
Comunitarianismo no es sinónimo de comunismo, ni socialismo. La vida en comunidad no va acompañada por la necesidad de implantar una contracultura para “fabricar” un “nuevo hombre”. Ese atributo le corresponde a Dios. El acto voluntario de compartir es muy diferente al forzoso saqueó de lo personal. La supresión del individuo va contra todo lo que Jesús vino a hacer. Y va más allá. Viola intrínsicamente los objetivos de nuestra estadía humana. Despedaza el concepto de la primacía y los propósitos del orden sobrenatural, e incrusta, preponderantemente, en la Tierra lo de Cesar.
Con la espada de la descontextualización, temas como la “pobreza” han sido demagógicamente explotados. La peor pobreza, nos comunicó Jesús, es la espiritual. Lo material y la obsesión que engendra, entre los socialistas, los ciega a entender la precondicionalidad que el Padre le dio a la libertad. En ningún lugar Jesús pregonó apoderarse de los medios productivos, ni siquiera para alimentar a un hambriento. Si bien la ofuscación puede perturbar el camino a la vida eterna, lo es, no por una calidad negativa, sino por la tentación de desatender lo trascendental. Una “lucha de clases” jamás apareció en el vocablo de Cristo. La lucha y diferenciación la hizo el Padre entre el bien y el mal. Esa desavenencia no se modula por clase social.
Por mucho que el proyecto socialista quiera adueñarse de Dios, su dramática trasgresión en el realmo de la libertad y el sagrado propósito divino, se lo impide. Nos enseñó el Maestro que todo acto virtuoso, para ser meritorio, requiere el ejercicio del libre albedrío. Algo que los ingenieros sociales utópicos del socialismo no pueden resistir en obstruir, sin embargo, Jesús, aún siendo quien era, supo respetar. El inquebrantable historial ateísta que el socialismo, en su bagaje, posee obstaculiza racionalmente, más aún, su Jihad semántico. El inevitable veredicto de su incompatibilidad con Cristo o la religión que se fundó en Su nombre, quedó cementado cuando sustituyendo lo sobrenatural por un naturalismo materialista y antirreligioso, han cometido los más atroces crímenes. Abanderados falsos de un igualitarismo hipócrita que han ofrecido, ante su “altar” pagano, los cadáveres de millones.
Si los socialistas pensaron que sólo los pobres irían al Cielo (y eso fuera cierto), pudieran argumentar que hicieron una obra evangelizadora. Sin embargo, ni la intención del socialismo ha sido salvar almas, ni la vida eterna es exclusiva para los proletariados. Pese a la maniobra conscientizada de manipular la religión, de un clérigo sumiso y colaborador y un equivocado Concilio Vaticano II, el convencernos de que una teoría socio-política, atea y simplista que lo explica todo con un raciocinio económico, pueda ser concomitante con Jesús es no conocer las enseñanzas de Cristo, no entender el socialismo, o ser un olímpico descarado.
PatriadeMarti

enero 12, 2007

El Reconciliador.

Por: José Vilasuso.
En mil novecientos sesenta y tres, por las calles de La Habana Vieja se veía transitar un personaje extraño por original. Era un sujeto vistiendo un batilongo carmelita y calzando sandalias. Era joven, alto y rubio, con prestancia grata y una nata y amable disposición como para escuchar siempre, sabiendo qué responder. Era el padre Miguel Ángel Loredo, franciscano.
Un acontecimiento ajeno tuvo lugar dos años después. El intento de desvío de un aparato de Cubana de Aviación con destino a Miami, donde resultaron muertos el copiloto y escolta desplegándose una aparatosa movilización nacional a la busca del navegante, Ángel M Betancourt a quien se hacía responsable de los hechos. Fuertes contingentes armados, noticias de última hora, registros por todas partes, dieron a los acontecimientos un sabor inusitado. El conjunto daba qué pensar pero su cobertura noticiosa mucho más.
El lunes de resurrección de 1966, el padre Loredo, a la sazón párroco de Guanabacoa, recibió una llamada urgente de su sacristán, Gerardo Pérez. Que fuera al convento de San Francisco pues algo muy serio tenía lugar allí. Partió de inmediato y llegando a los contornos del templo, turbas agitadas repetían consignas revolucionaras y al entrar, olíase la anormalidad. Vio movimiento por la sacristía y un militar que le salió al paso, le conmina. "¿Es usted Miguel Loredo?" "Sí señor." "Está detenido." "¿Por qué?" Entonces le mostraron a Ángel M. Betancourt. Se le acusaba de haber concedido asilo en el recinto a un prófugo de la justicia revolucionaria.
El juicio puso de manifiesto cuán difícil es probar la culpabilidad de un inocente. A la hora decisiva, el testigo gubernamental, Gerardo Pérez, careó con el acusado. "Gerardo tu sabes que estás mintiendo" fue la palabra del franciscano. Gerardo bajó la cabeza.
Condenado a quince años de prisión. Pasó por un cúmulo de privaciones, torturas, golpizas, tapiado, que únicamente su enorme fortaleza física y espiritual explican. Lejos de amilanarle, la prisión acicateó sus impulsos apostólicos. Al llegar a Isla de Pinos, Loredo recibió otra sorpresa imperecedera. La gloriosa acogida por la población penal en pleno. Era un héroe arribado a su tierra. Allí comprendió cuán contradictorios pueden ser los juicios de Dios, frente a los juicios de los hombres. (Incluyendo a religiosos que hasta hoy se han negado a aceptar sus descargos; otros han guardado el más cínico silencio.) En la isla, Miguel Loredo escuchó la voz de Dios. Esa voz a veces dura, a veces difícil de comprender, si la fe no nos asiste. Aquellos compañeros necesitaban auxilios espirituales. Muchos eran católicos, otros interesados en las cuestiones de la religión, tantos inquietos. El presidido político es cantera de pruebas sin cuento que vence, cujea o hace crecer a los hombres. Claudicas o te consagras. Es etapa apropiada para meditar y encontrarse a sí mismo. Tras las rejas, el mundo puede verse en toda su vanidad, vaciedad e injusticia. Las rejas pueden ser espejo de contradicciones. Cuando se padece sin motivo, uno puede dar gracias de no estar en el lado contrario, creo que sería el peor de los suplicios. Comprobamos los niveles éticos a que descienden algunos hombres. Peor aquéllos que viviendo en libertad callan estos ejemplos. Claro que la visión trascendente de la vida acompaña esta reflexión. De lo contrario, nos perdemos en un laberinto de angustias. Pero Loredo es espécimen de trascendencia y carácter. En la Isla el sacerdote montó su nueva parroquia al servicio de los presos. Sencillamente había cambiado de aprisco. Esto no se puede comprender bajo ojos humanos. Ni tampoco algunos religiosos. Los detalles de aquel apostolado ameritarían una inacabable crónica de vidas nuevas. Corazones intrépidos a la busca de verdades. Todo el bien allí derrochado ya acreció en el caudal de las gracias "in eternun," en el infinito del cosmos. Y seguirá dando frutos. Nadie lo podrá deshacer. Penetró al acervo sobrenatural, donde los méritos de las acciones se miden por las intenciones con que se llevaron a efecto, nunca por sus resultados exteriores. Sigue pues operando y continuará más allá de nuestras lindes. En dimensiones incalculables para el flaco intelecto del hombre.
Estamos en tiempos de recuento. Hoy Loredo ejerce su ministerio fuera de Cuba y su nombre ha adquirido prestigio internacional como activista de derechos humanos. Los recuerdos de tan profundas vivencias, constituyen un libro abierto de esa rara fauna que se llama el cristiano integral. Varios responsables directos del proceso han muerto, otros ya no son nadie, de terceros no sabemos. Pero hacia todos, el excapellán de Isla de Pinos retiene un mismo sentimiento, perdón.
Sin embargo, un cabo debe de atarse para colegir motivos intrínsecos de aquel proceso que algún día, no lejano, el mundo alegre y los cubanos del patio habrán de conocer detalladamente. ¿Por qué fue escogido este personaje para involucrarlo en un asunto con el que nada tenía que ver? Es la repetición de una política. En Cuba nadie tiene derecho a sobresalir, excepto una persona conocida. El mandón de turno. El resto debe vivir en el anonimato. Loredo desde su arribo se había convertido en figura. Su sólo desfile con atuendo clerical por las calles habaneras, fue un reto ideológico al totalitarismo oficial. Por entonces los curas que quedaban activos, formaban un puñado de viejos, incoloros, enfermos o desconocidos. La presencia de sangre nueva, orador brillante, intelectual con ideas, atractivo principalmente a jóvenes, hizo mella en el narcisismo de ese hombre único con derecho a lucirse. Amén de que la política oficial respecto a la iglesia consiste en permitir hasta un límite, antes y después del papa. Por otra parte, desde el poder, el comunismo pronto deja de idealizarse, es un mero interés. Por su parte, el cristianismo nació de la adversidad y persecución, los nombres de Dioclesiano, Decio, Nerón o Juliano constituyen una especie de mal necesario para que brote su antídoto. Es aquello insondable de que Dios saca bien del mal. Solo él lo puede lograr. En aquel tiempo, el paganismo moría y la nueva religión ganaba los corazones. Cuba, para honra de sus creyentes y hombres de buena voluntad, cualquiera que sea su doctrina; está escribiendo otro capitulo de esa persecución perenne que renueva y revitaliza la fe de Jesús, en definitiva el primer mártir. Es decir, fortaleciendo ese sentido de sobrenaturalidad sin el cual no se forjan los pueblos. De ahí que nada sea equiparable al conjuro de esa práctica a que el discípulo de Francisco hace honor. La reconciliación nacional. Es la visión alta ante un engranaje absurdo, anacrónico, cruel y ridículo. Creo que es la única línea que vale la pena seguir al cabo de tantas vicisitudes de toda coloración, rigores y sabores.
Pero la reconciliación opera en el interior de cada hombre. Las actitudes vitales echan raíces en el corazón, receptáculo de virtudes. Nunca será mercancía en baratillo. Por ello, a ratos, hombres como Loredo, Osvaldo Payá o Elizardo Sánchez son tildados de ilusos. Aunque en verdad son de los pocos sabios que en el mundo han sido. La virtud domestica, como la llamara José Martí, posee cierto misterio, nada rápido de capturar. Es que el mundo del espíritu no es asequible a primera vista. Es tesoro precioso que sólo se descubre después de heroicos recorridos por la vida. Convicción profunda que nutre la perseverancia, conquista máxima del alma madura. Arma tremenda que nos dará la redención final.

enero 10, 2007

Cindy Sheehan and Rev. Raúl Súarez .

Cindy Sheehan still has not responded to the request from the Ladies in White

The Ladies in White, a group of wives and mothers of Cuban political prisoners urged Cindy Sheehan on Monday to visit the island's state-run jails during her weeklong trip to Cuba to call for the closure of the U.S. operated Guantánamo prison. But so far, Sheehan has ignored them and it seems that the only reason for her trip to Cuba was to have a good vacation, get publicity and attack her own country.

enero 09, 2007

Dos Guantánamo. ¿Defienden los derechos humanos quienes protestan selectivamente ante unas violaciones y callan otras?

Por: Ana Julia Faya.
Lo curioso es que un centro cristiano como el Martín Luther King Jr. de Cuba, y su director, el reverendo Raúl Suárez, unido a activistas de la organización CODEPINK y a una de sus fundadoras, Medea Benjamín, hayan organizado esta protesta frente a la Base de Guantánamo y tengan ojos ciegos para lo que sucede en Cuba.
No recuerdo haber leído que el muy cubano Centro Martín Luther King Jr. haya respaldado a las Damas de Blanco en su reclamo por la liberación de sus familiares —sentenciados sin pruebas bajo la acusación de conspirar con "el enemigo"—, o en sus protestas por las deplorables condiciones en que se les mantiene en las cárceles.
No ha trascendido que el Centro hubiera promovido alguna vez un diálogo internacional —o privado, con las autoridades— para lograr que el gobierno de la Isla admita inspecciones de la Cruz Roja Internacional en sus cárceles, o para facilitar la visita de la representante especial del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien ha solicitado en reiteradas ocasiones investigar la situación allí. Tampoco sobre esto se ha pronunciado Suárez, desde su cargo de diputado, ante la Asamblea Nacional.
La compasión ha sido piedra angular del cristianismo que difunde el Centro Martín Luther King Jr. Es bueno recordar que se debe ejercer hacia todos y cada uno de los seres humanos, como exalta Jesús en el Sermón de la Montaña, según La Biblia.
Lea el artículo completo, tomado de Cuba encuentro, haciendo CLIC AQUÍ
Foto del Centro Memorial Martín Luther King en La Habana, Cuba

enero 07, 2007

Obispos cubanos: ¿castrismo sin Castro?.

En la actual coyuntura cubana, preocupa la perspectiva de que, ante el desplome del dictador Castro, los obispos cubanos salgan en defensa de los supuestos "logros" de la revolución, transformándose en principales impulsores de un castrismo sin Castro, advierte Armando Valladares, ex embajador norteamericano ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra.
La revista "Espacio Laical", de la Arquidiócesis de La Habana, lamentó en reciente editorial las críticas que el Episcopado cubano estaría recibiendo por su "insuficiencia" en materia de "denuncia de violaciones de derechos" que se cometen diariamente contra el pueblo cubano, con una consecuente "falta de talla moral" de los Pastores. "Espacio Laical" elogia a los obispos cubanos, llegando a calificarlos como "gloriosos". La revista da como un ejemplo de entereza del episcopado y como un medio eficaz "para conocer, de fuente autorizada" el pensamiento de los Pastores contenido en el documento final del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC), realizado en 1985.
En realidad, lejos de constituir una gloria, el ENEC representó una capitulación inédita en la historia de la Iglesia sometida a regímenes comunistas. En tópicos fundamentales del documento final del ENEC, los obispos reconocen que la jerarquía de la Iglesia cubana pasó "desde una aceptación de la realidad del carácter socialista de la Revolución" hasta la propia "coincidencia en objetivos fundamentales" en el campo socioeconómico (No 60). El ENEC impulsó un "diálogo constructivo" entre "católicos y marxistas" (No 158), proponiendo un "recíproco encuentro" y un "mutuo perfeccionamiento" que generen "síntesis vitales" con la seudocultura marxista (No 468). Esas "síntesis vitales", en realidad, sirvieron de camino e instrumento "dialéctico" hacia una meta final comunocatólica. Por ello, examinadas desde la perspectiva de la estrategia comunista de trasbordo ideológico inadvertido, las directrices del ENEC resultan desoladoras por los efectos sobre el rebaño católico, empujado por sus propios Pastores a entregarse a los brazos del lobo rojo, en nombre del "diálogo" (cf. "Dos décadas de acercamiento comunocatólico en Cuba", http://wwwcubdest.org/libros/HastaCuandoParteIII.doc , Miami, junio de 1990).
El malestar de los católicos cubanos ante la actitud colaboracionista de sus Pastores no es nuevo. Durante la realización del ENEC, el entonces arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Pedro Meurice, llegó a reconocer: "Nos consideraban una Iglesia de mártires y ahora algunos dicen que somos una Iglesia de traidores" (cf. "La Voz Católica", arquidiócesis de Miami, 14 de marzo de 1986.
Hoy continúa esa persistente política de los Pastores de acercamiento con el comunismo. Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, vicario episcopal de la arquidiócesis de La Habana, en maratón de apoyo al dictador Castro, organizada por el Partido Comunista de Cuba (PCC) y trasmitida por la televisión cubana afirmó: "Para Fidel Castro, sus principios cristianos siempre han sido una inspiración en su lucha por la justicia social".
Nota del Editor: Este es un Editorial recibido por correo electrónico de: Destaque Internacional - Informes de Coyuntura - Año X - No. 207 - San José de Costa Rica - 4 de enero de 2007 - Resp.: J. González.

enero 04, 2007

Palabras de Bienvenida en ocasión del Oficio Ecuménico por la salud del Sátrapa cubano celebrado en La Habana.

Oficio Ecuménico por la Salud del Comandante Fidel Castro Ruz. Catedral Episcopal de la Santísima Trinidad, Vedado. Agosto 7 del 2006. a.d. Año de la Revolución Energética

Palabras de Bienvenida.
Por: Juan Ramón de la Paz
Dean de la Catedral Episcopal de Cuba.

Estamos reunidos y convocados, como pueblo cubano y creyente para pedir por la salud de Fidel, líder histórico de nuestro pueblo, en la lucha por más de 60 años, con plena dignidad y soberanía.
Como creyentes cubanos de todas las religiones estamos unidos monolíticamente, indeleblemente, al destino de nuestra nación, porque somos una religión de RESISTENCIA AL IMPERIALISMO, como lo fueron dos siglos antes de Cristo, los Macabeos, contra el Imperio Helenístico de Antioquía, como nos enseñó Jesucristo, cuando con látigo en mano expulsó del templo a los mercaderes y a la clase que colaboraba con el Imperio Romano.
Para los líderes religiosos cubanos, FIDEL no es una figura lejana, por el contrario, en las muchas reuniones de diálogo que hemos tenido con él a lo largo de los años, lo percibimos como el AMIGO Y EL PADRE, siempre atento, cariñoso, preocupado por su familia grande, iluminándonos con sus profundas reflexiones, siempre radicales, profundas, como los profetas verdaderos. Aquí mismo en este templo, no hace muchos años, cuando estuvimos celebrando el regreso del niño Elián González a nuestra Patria, él nos dirigió palabras de afecto e intimidad familiar, que todavía resuenan en este recinto. Por su salud pedimos cada día y cada momento, con sincero fervor.
Como se trata también de responder a su proclama del 31 de Julio del 2006, en la cual pide que todos luchemos por defender y salvar este proceso histórico, le decimos: Comandante, aquí hay un pueblo religioso militante, con una gloriosa tradición de resistencia, como:
Al Reverendo Agustín Santarosa, que levantó la bandera Cubana en Cárdenas en 1850, después peleó en todos los frentes, hasta que fue fusilado en Santiago de Cuba en 1873, junto a muchos expedicionarios del Virginius.
Al Reverendo Florencio Moreno, que escribió en la revista diocesana, La Iglesia en Cuba, Agosto 1 de 1912, lo siguiente: ... todas las desgracias, sangre y lágrimas derramadas durante el siglo XIX, en Cuba fueron motivadas y tuvieron su origen en la decantada doctrina de Monroe...,... las blanduras de la Segunda Intervención lastimaban a los patriotas, más que las crueldades de Weyler...
Al Reverendo Francisco Díaz Vólero, amigo de Julio Antonio Mella, enemigo de la seudo-república, neocolonial y mediatizada, que afirmó: Al Gobierno de Menocal cabe la triste suerte de haber casi esfumado la soberanía cubana, por no haber sabido hacer nada sin Asesores, Peritos, Consejeros y Tropas Americanas en Camaguey y Oriente. El Ministro Mr. González lanzaba proclamas amenazadoras para el pueblo cubano directamente, sin respeto a las reglas de la Diplomacia y de hecho, hemos estado intervenidos, con un fiscal para todos nuestros actos; como consecuencia de una administración tan desastrosa, se relajó el freno de la moral, fueron entregados a saqueos de fuentes de ingresos públicos y como secuela el desarrollo de grandes inmoralidades, dando donativos para grandes intereses íntimamente vinculados con los Estados Unidos, con respecto a Cuba. Esto aparece en el periódico El Triunfo de Julio 16 de 1916- La Habana.
Podríamos pasar la noche citando a creyentes, hombres y mujeres de todas las Iglesias, de las distintas religiones, hasta de las Logias, que vivieron, lucharon, escribieron, como cubanos por la defensa de nuestra cultura e identidad nacional, de esas huestes gloriosas, de esa nube de testigos y los aquí reunidos somos símbolos y representación.
Le decimos a la Señorita Condoleeza Rice, devenida en Teóloga Imperial, que el Señor Mc Curry, nunca ocupará el puesto de Leonardo Wood, o de Charles Magoon, en Cuba como procónsules del Imperio.
Y siguiendo el llamado de Fidel, le decimos a: Raúl, Lage, Soberón, Pérez Roque y al fraterno Lazo,...HERMANOS, COMO SIEMPRE, ESTAMOS A SU LADO...
* Catedral Episcopal de la Santísima Trinidad, Vedado. Juan Ramón de la Paz
Dean de la Catedral. (Foto del Muy Reverendo, Juan Ramón de la Paz).

enero 03, 2007

Los caminos de Dios.

Por: Yosvani Anzardo Hernández. *
Holguín, Cuba, diciembre 2006–A la entrada de la catedral de Holguín, hay una anciana tirada en el piso. Vende periódicos y regala tristeza. Su gruesa figura, con la ayuda del tiempo, y la cobardía de tantos de nosotros, se ha vuelto invisible, aun cuando la locuacidad de su silencio nos debe llegar a todos. Como no me dio su nombre, la llamaré Libertad.
Me senté a su lado y pareció no notarme, yo sólo quería saber qué murmuraba. Al rato entendí que no era bienvenido y me dispuse a marcharme. “Nos has dicho nada –me dijo -, pero sé qué necesitas saber, aunque no sea lo que quieres preguntar. En tu pueblo, San Germán, ayer violaron y casi mataron a una niña de 13 años”.
Hace unos meses un hombre encontró restos de varios cadáveres humanos en el patio de su casa.
Son incontables las adolescentes que venden sus mal nutridos cuerpos por menos de un dólar.
Los niños, son maltratados, y por eso no respetan a nadie.
Tienen drogas de producción local, derivadas de una planta conocida como Clarín, que se vende impunemente en las discotecas, ligada a un ponche llamado crema de vie.
Como vez, en mi silencio no hay felicidad. Debes saber que un hombre como tú, quiso saber por qué sucedía todo esto, y un ángel, decidió mostrarle los caminos de Dios. Quemó la casa de un pobre campesino y robó su única riqueza: una copa de plata. Que más adelante regaló a un rico y despiadado explotador de la zona y por último asesinó a un niño de 12 años”.
Después de estas atrocidades explicó: “en los cimientos de la casa, el campesino encontró dinero escondido desde hacía mucho por otra persona. La copa estaba envenenada y así mato al rico y explotador y por último, el niño de 12 años, iba a matar a sus padres a los 14.
Tu pueblo tiene la libertad a escoger al igual que tú. Nunca le seas infiel a la verdad: tómala por esposa y no como amante. Los periodistas independientes deben asumir su trabajo como si fueran ministros de Dios. Es, si no el único, sí el mejor camino.
Y ahora lo que querías saber. ¿Qué murmuraba? Pues bien, rezaba para que el Señor me diera la oportunidad de decirle a mucha gente estas cosas y temía que me pasara como al hombre que tres veces rechazó un bote cuando se estaba ahogando en el mar, pues confiaba en la ayuda de Dios, y al llegar al cielo este le dijo ‘!pero hombre, si lo intenté tres veces y tu no entendiste!’ las únicas personas que pueden en Cuba, aun a costa de sus vidas, decir estas cosas, son los periodistas independientes.”
Por lo que Libertad, además de tener una gran Fe, no necesitó ser adivina, y por eso sí, son los caminos de Dios.
* Periodista independiente cubano. Agencia de prensa Jóvenes sin censura (El gobierno cubano le niega a esta agencia su reconocimiento legal).

enero 01, 2007

Cuban Pastor acquitted, but convicted on new charge.

A court in Havana has found the Rev. Carlos Lamelas not guilty of “trafficking in human beings” but convicted him on a previously unannounced charge of falsification of documents. Judges imposed a fine of 1,000 Cuban pesos (US$45) on the evangelical pastor and former national president of the Church of God in Cuba for the new charge.
A co-defendant in the trafficking case, evangelical pastor Joel Rojas of Holguín, was convicted of “human trafficking” (helping Cubans flee the country) and was sentenced to seven years in prison, according to the court document.
A guilty verdict for Lamelas on the charge of “human trafficking” could have resulted in a prison term of up to nine years. He expressed relief but said, “We are not satisfied. How can it be that I am innocent of the original crime, and nevertheless guilty of the one they later invented?”