julio 07, 2006

Partido Neo Católico cubano. ¿Neocatolicismo ó disidencia?


"Renunciamos por completo a migrar de este país": Gerardo Lezcano

Por: Juan Carlos Linares Balmaseda.

La Habana, Cuba – Julio 2006 - El Partido Neo-Católico proclama una ideología político-religiosa. Aunque es una organización opositora al régimen de Fidel Castro, sus planteamientos no comulgan con lo trillado hasta ahora.

"Tenemos dos doctrinas fundamentales: Primera, abrazamos la fe ciega de que hay que librar a nuestra patria de esta dictadura. Y segunda, estamos concientes de que la lucha se libra fundamentalmente aquí, o lo que es igual, que renunciamos por completo a migrar de este país", señaló Gerardo Lezcano Naranjo, de 49 años y presidente del Partido Neo-Católico.

Por su parte, Augusto Guerra Márquez, de 42 años, quien representa en dicho partido al Ministerio del Ultimo Mensaje de Dios, manifestó: "Aquí los hermanos neo-católicos tendrán que enfrentarse a todos los riesgos y consecuencias. Al presidio, a las enfermedades o a la muerte si no hay otra alternativa. Quien presente solicitud de asilo político en una embajada o se esté preparando para huir de Cuba ya no puede formar parte de nuestras filas. No queremos que se tome nuestro nombre y nuestros sacrificios como puente para desertar. Algunos nos tildarán de locos por decir eso, pero en todo caso, bendita sea esta locura."

¿Qué función tiene el Ministerio del Ultimo Mensaje de Dios?
Guerra Márquez: Persuadir a las personas. La Gracia o la Divinidad de Dios parten del simbolismo católico. Para nosotros Cristo representa el cimiento de la verdad. Luchamos para que los cubanos puedan vivir en un ambiente de honestidad.

¿Por qué se proclamaron como partido?
Lezcano Naranjo: Porque queremos participar plenamente en la política del presente y del futuro de nuestra patria.

Guerra Márquez: Creemos que no existe libertad ni derechos sin el poder de las Santas Escrituras. No creemos en las leyes de los dictadores, ni las toleramos. No puede ser un buen presidente quien no ama al prójimo, lo que es igual que amar a su familia, a los ancianos, a los niños. Nuestra sociedad ha degenerado hacia el pecado, por eso no reclama sus derechos porque las sociedades vienen a ser el reflejo de su gobernantes.

Cuando los gobernantes son mentirosos, ladrones, usurpadores, idólatras, las sociedades manifiestan esas mismas tendencias, y si es un tirano te encuentras con que en las propias familias existen comportamientos tiránicos. Tampoco consideramos a un presidente que sea mas político que cristiano, nuestra organización aboga porque sean lo opuesto. Un presidente tiene la misión de gobernar cosas sagradas, y no existe nada mas sagrado que los seres humanos que están hechos a la imagen de Dios.

Lezcano Naranjo: El primer requisito para integrar nuestro partido es declararse concientemente en contra de este gobierno totalitario, sin contemplar los términos medios. No se puede pertenecer a ninguna organización que tenga relación con este gobierno. En eso somos absolutos. Se necesita creencia en lo que hacemos y firmeza de carácter para enfrentarse a este monstruo. Los que tenían una fe religiosa, específicamente católica, estuvieron entre los primeros que sufrieron los embates del totalitarismo comunista a partir de 1959. Muchos se enfermaron y morían en las mazmorras, en los paredones de fusilamientos, otros en su desesperación se quitaban la vida. Por eso abogamos por restablecimiento de las tradiciones católicas, en honor a esos mártires cubanos.

Guerra Márquez: Los cubanos ya dan señales de conciencia colectiva. Ya no son aquellas pocas personas que se denominaban oposición y que regían el camino hacia la liberación. Ya es el pueblo casi mayoritariamente que está planteándole la resistencia a este gobierno. Las personas se van identificando solas con las responsabilidades patrióticas.

Lezcano Naranjo: Hay muchos que nos apoyan, y a veces sin saberlo. Los neo-católicos deben caminar por ahí, andar. Identificar lo mal hecho por el gobierno y criticarlo en medio del tumulto en una parada de ómnibus, haciendo una cola, resolviendo un problema entre la lluvia de calamidades que provoca este régimen. Ese es nuestro trabajo, es como ir evangelizando persona a persona.

Guerra Márquez: Cuando alguien nos pregunta ¿Y cuando se caerá esto? La respuesta de un neocatólico deber ser: ¡Mientras lo permitamos hermano! y una forma de no permitirlo es hacer que los cubanos no huyan. Esto hay que enfrentarlo. Los tiranos hacen vivir en esclavitud para su provecho. Un ejemplo de eso es lo que aquí se le llama la batalla de ideas.

Lezcano Naranjo: Aunque alguien lo dude, existen millones de cubanos que sí quieren los títulos de patriotas y de criollos. Es un problema de conciencia, de renunciar a los intereses mezquinos e individuales para abrazar los intereses colectivos de la patria.

Guerra Márquez: Hemos tenido contactos con algunos funcionarios simples de la iglesia católica, pero percibimos que la política de la iglesia católica no ha sido consecuente con el programa para recuperar los derechos usurpados a los cubanos, como son la falta de comunicación, de libre expresión, de asociación y de progreso. La iglesia católica tiene la misión que Dios le encomendó y no la cumple fielmente conforme a las Santas Escrituras.

Lezcano Naranjo: Además de la persuasión en la vida urbana, nos preocupamos por los presos. Consideramos a la mayoría de los presos cubanos como preso políticos. Estimulamos la obra de Caridad hacia los presos, no exactamente con la contribución material, sino fundamentalmente a la solidaridad espiritual hacia ellos.

Guerra Márquez: El nombre de neocatólico salió a relucir por primera vez un día escuchando a este gobierno blasfemar del neo liberalismo, entonces nos preguntamos, ¿y por qué no se habla de neocatolicismo? Y así nos bautizamos por el año 2000.